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FAN-FORUM WARS. Partida X: La Edad de los Héroes
- Joven Jedi
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31 Ago 2008 14:25 #19 por Joven Jedi
Respuesta de Joven Jedi sobre el tema FAN-FORUM WARS. Partida X: La Edad de los Héroes
- Deja que me lo lleve conmigo… por favor… -suplicaba la voz de un hombre de mediana edad.
- No dejaré que se convierta en alguien como su padre… sería horrible… y sufriría… no puedo hacerlo –explicaba la voz de una mujer.
- Lo necesitamos… es nuestra única esperanza –insistía el varón.
- Sólo son tonterías… desconoces si queda alguien más de los tuyos en este universo… y de existir, seguro que son cuatro locos. Tienes que aceptar que todo acabó, no hay nadie.
- No voy a aceptarlo –retó convencido. –Estoy seguro que en muchos puntos de la galaxia hay gente como yo, con sueños y que tienen sus propias ideas.
- ¿Y qué? Sólo serán gente como tú, perdida en este mundo y que son insignificantes para las garras del Emperador. No puedo detener tu camino, pero sí el de mi hijo.
- Si Joven Jedi estuviera vivo lo hubiera deseado así…
- Pero está muerto. Y aunque lleves su nombre hasta los rincones más inhóspitos de la galaxia no perdurará en la memoria de nadie. Será un olvidado más, como todos sus amigos. ¡No queda nadie! –quería hacer ver la verdad la mujer.
Aquel varón de treinta y cinco años atusó su barba y reflexionó. Después de diez años no iba a aceptarlo. Se negaba. Era consciente de que tenía que haber algo o alguien en el universo que quisiera acabar con el Imperio. Sólo tenía que buscar.
- Prometo que volveré a por él. Y aprenderá los caminos de la fuerza, como su padre antes de él. Y su nombre pasará a los archivos de la historia... porque yo me encargaré de que este nombre sea el significado de una nueva etapa en la vida de todos los seres de la galaxia.
La mujer no osó contestar ante eso. Se limitó a coger al niño de una mano para regresar a su hogar. El hombre se limitó a despedirse de forma sencilla, pues un día volverían a encontrarse.
- Que la fuerza te acompañe…
Aquel humano, el cual ahora respondía al nombre de Joven Jedi, sonrió, aunque amargamente. Sabía que encontraría a alguien que tuviera sus mismos ideales… confiaba en que habría algo, una organización, un grupo… algo con lo que combatir al Imperio. No hacía falta ser un Jedi para convertirse en un héroe.
- No dejaré que se convierta en alguien como su padre… sería horrible… y sufriría… no puedo hacerlo –explicaba la voz de una mujer.
- Lo necesitamos… es nuestra única esperanza –insistía el varón.
- Sólo son tonterías… desconoces si queda alguien más de los tuyos en este universo… y de existir, seguro que son cuatro locos. Tienes que aceptar que todo acabó, no hay nadie.
- No voy a aceptarlo –retó convencido. –Estoy seguro que en muchos puntos de la galaxia hay gente como yo, con sueños y que tienen sus propias ideas.
- ¿Y qué? Sólo serán gente como tú, perdida en este mundo y que son insignificantes para las garras del Emperador. No puedo detener tu camino, pero sí el de mi hijo.
- Si Joven Jedi estuviera vivo lo hubiera deseado así…
- Pero está muerto. Y aunque lleves su nombre hasta los rincones más inhóspitos de la galaxia no perdurará en la memoria de nadie. Será un olvidado más, como todos sus amigos. ¡No queda nadie! –quería hacer ver la verdad la mujer.
Aquel varón de treinta y cinco años atusó su barba y reflexionó. Después de diez años no iba a aceptarlo. Se negaba. Era consciente de que tenía que haber algo o alguien en el universo que quisiera acabar con el Imperio. Sólo tenía que buscar.
- Prometo que volveré a por él. Y aprenderá los caminos de la fuerza, como su padre antes de él. Y su nombre pasará a los archivos de la historia... porque yo me encargaré de que este nombre sea el significado de una nueva etapa en la vida de todos los seres de la galaxia.
La mujer no osó contestar ante eso. Se limitó a coger al niño de una mano para regresar a su hogar. El hombre se limitó a despedirse de forma sencilla, pues un día volverían a encontrarse.
- Que la fuerza te acompañe…
Aquel humano, el cual ahora respondía al nombre de Joven Jedi, sonrió, aunque amargamente. Sabía que encontraría a alguien que tuviera sus mismos ideales… confiaba en que habría algo, una organización, un grupo… algo con lo que combatir al Imperio. No hacía falta ser un Jedi para convertirse en un héroe.
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- konk7er
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31 Ago 2008 15:14 #20 por konk7er
Respuesta de konk7er sobre el tema FAN-FORUM WARS. Partida X: La Edad de los Héroes
Todo el mundo hablaba de la explosión de la noche anterior.Había destruido un local entero,y había causado numerosos daños en los edificios cercanos.Se encontraron 3 muertos,pero el barman consiguió sobrevivir.Segun él,porque el artifice de todo aquello le avisó de lo que sucedería.
Brock pudo comprobar que todo aquello había causado algo de revuelo cuando entró en una cafetería la mañana siguiente.No llevaba con el su gigantesca vibroespada,no quería llamar la atención,pero si llevaba dos pistolas blaster bien escondidas en su atuendo: un pantalo negro,una camiseta blanca y una chaqueta oscura por encima de esta.Parecía un hombre normal con su nuevo corte de pelo,y nadie parecía reconocerle con el aspecto que se le había quedado después de estar metido en un liquido extraño.Eso ocurrió unos diez años atrás.
Se sentó en una mesa cercana a la puerta,desde donde podía ver todo lo que ocurría fuera.El bullicio de la gente le hacía sentir insignificante,aunque tenía algo muy grande entre manos.Se acordó de el joven que lo había llevado hasta Corellia,y que en ese momento estaría en Coruscant,al igual que él.Se acordó tambien de por qué no quiso ir a Coruscant directamente.En Corellia había conseguido un caza propio por metodos poco convencionales.Algo le devolvió al mundo real.La televisión estaba emitiendo algo que podía interesarle:
—El General Sanko Gamoel,miembro del consejo imperial,ha llegado hoy a su nuevo destino,Chandrila,donde permanecerá hasta una nueva reunión del consejo imperial...
Brock se quedó pensativo mirando la imagen del General.Se levantó de la mesa y salió rapidamente de aquel lugar.
Konker aterrizó en una plataforma de Coruscant.Allí le esperaba el hombre que le había hecho el pedido,cuyo nombre no conocía.Sabía que era él porque era bajito y calvo,y por su bigote prominente.Bajó de la nave y le estrexhó la mano.Le había llevado un cargamento de motores para los automoviles que surcaban los cielos de Coruscant.
Los androides encargados de descargar la mercancía comenzaron a realizar el trabajo y Konker se dio la vuelta para dar un paseo mientras terminaban.Pero se encontró con alguien conocido.
—¡Hola! —Dijo Brock,mientras el joven daba un salto hacia atrás
—¿Quién eres tu?
—Soy el tio al que rescataste,¿te acuerdas?
—Si,pero...—Dijo Konker,mirando de nuevo a aquel hombre— te has cortado el pelo y te has afeitado.
—Una nueva vida requiere un cambio de look
—Bueno,me alegro de verte —Dijo Konker,mientras seguía su camino
—Tienes que hacerme otro favor
—¿Otro? —Preguntó el muchacho,enfadado— No se ni como te llamas,y ya me has pedido dos favores...y el primero no era fácil.
—Por cierto,¿lo has hecho?
—Está en proceso —Dijo Konker,mientras miraba la torre más alta de la ciudad,donde,seguramente,se encontraba el despacho del Emperador— Se lo encargué a un cazarrecompensas muy bueno,Krayt Ekans se llama.
—Esperemos que haga bien su trabajo —Dijo Brock,y sacudió la cabeza— Necesito que me consigas un uniforme de camarero.
—Estás loco
—Tal vez.Pero tu eres transportista,solo tienes que conseguir que te manden transportar un cargamento de uniformes a Chandrila.Allí estaré esperándote.
Brock se acercó al limite de la plataforma y saltó.Konker corrió y se asomó,pero ya había desaparecido.
Brock pudo comprobar que todo aquello había causado algo de revuelo cuando entró en una cafetería la mañana siguiente.No llevaba con el su gigantesca vibroespada,no quería llamar la atención,pero si llevaba dos pistolas blaster bien escondidas en su atuendo: un pantalo negro,una camiseta blanca y una chaqueta oscura por encima de esta.Parecía un hombre normal con su nuevo corte de pelo,y nadie parecía reconocerle con el aspecto que se le había quedado después de estar metido en un liquido extraño.Eso ocurrió unos diez años atrás.
Se sentó en una mesa cercana a la puerta,desde donde podía ver todo lo que ocurría fuera.El bullicio de la gente le hacía sentir insignificante,aunque tenía algo muy grande entre manos.Se acordó de el joven que lo había llevado hasta Corellia,y que en ese momento estaría en Coruscant,al igual que él.Se acordó tambien de por qué no quiso ir a Coruscant directamente.En Corellia había conseguido un caza propio por metodos poco convencionales.Algo le devolvió al mundo real.La televisión estaba emitiendo algo que podía interesarle:
—El General Sanko Gamoel,miembro del consejo imperial,ha llegado hoy a su nuevo destino,Chandrila,donde permanecerá hasta una nueva reunión del consejo imperial...
Brock se quedó pensativo mirando la imagen del General.Se levantó de la mesa y salió rapidamente de aquel lugar.
Konker aterrizó en una plataforma de Coruscant.Allí le esperaba el hombre que le había hecho el pedido,cuyo nombre no conocía.Sabía que era él porque era bajito y calvo,y por su bigote prominente.Bajó de la nave y le estrexhó la mano.Le había llevado un cargamento de motores para los automoviles que surcaban los cielos de Coruscant.
Los androides encargados de descargar la mercancía comenzaron a realizar el trabajo y Konker se dio la vuelta para dar un paseo mientras terminaban.Pero se encontró con alguien conocido.
—¡Hola! —Dijo Brock,mientras el joven daba un salto hacia atrás
—¿Quién eres tu?
—Soy el tio al que rescataste,¿te acuerdas?
—Si,pero...—Dijo Konker,mirando de nuevo a aquel hombre— te has cortado el pelo y te has afeitado.
—Una nueva vida requiere un cambio de look
—Bueno,me alegro de verte —Dijo Konker,mientras seguía su camino
—Tienes que hacerme otro favor
—¿Otro? —Preguntó el muchacho,enfadado— No se ni como te llamas,y ya me has pedido dos favores...y el primero no era fácil.
—Por cierto,¿lo has hecho?
—Está en proceso —Dijo Konker,mientras miraba la torre más alta de la ciudad,donde,seguramente,se encontraba el despacho del Emperador— Se lo encargué a un cazarrecompensas muy bueno,Krayt Ekans se llama.
—Esperemos que haga bien su trabajo —Dijo Brock,y sacudió la cabeza— Necesito que me consigas un uniforme de camarero.
—Estás loco
—Tal vez.Pero tu eres transportista,solo tienes que conseguir que te manden transportar un cargamento de uniformes a Chandrila.Allí estaré esperándote.
Brock se acercó al limite de la plataforma y saltó.Konker corrió y se asomó,pero ya había desaparecido.
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- Kalas Fett
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31 Ago 2008 16:08 #21 por Kalas Fett
Respuesta de Kalas Fett sobre el tema FAN-FORUM WARS. Partida X: La Edad de los Héroes
La nave fantasma seguía con la ruta establecida, a pesar de que todos sus miembros habían muerto minutos antes. El carguero aterrizo en Tatooine, en la ciudad de Mos Espa, sus tripulantes pretendían vender cierta carga muy valiosa pero ilegal, por eso el único lugar para venderlo era una cacharrería de la zona.
El carguero aterrizo en el puerto espacial de la ciudad y de ella salio un joven de pelo alborotado y con un bigote la mas de normal.
El joven abandono la zona de aterrizaje y entro dentro de la ciudad buscando el local.
Tras la entrada en varios bares y sitios aun más oscuros el joven por fin llego a donde quería, a la chatarrería de un tal Dace, un toydariano.
(Ruidito de persona entrando)
- Dace: Buenos días joven, ¿en que puedo ayudarle?
- Joven: Buenos días, he oído que usted es el que comprar artículos raros, mi capitán (se produce un silencio) el capitán Nikolai ya hablo con usted sobre la mercancía que traigo.
- Dace: Oh si, ya me acuerdo, jeje, pase al patio interior, allí podremos hablar más cómodos.
- Joven: Me parece bien.
Ambos salieron de la entrada y salieron a un patio lleno de cosas, parte de droides, blasteres, e incluso una nave.
- Dace: Tome asiento joven.
Le muestra una mesa con dos sillas distintas, una para humanos y otra al parecer para los toydarianos.
- Dace: Bien joven, la carga supongo que se haya en la nave.
- Joven: Así es, y como siempre, el pago se realizada en cuanto la carga este en su “tienda”.
- Dace: Veo que a pesar de ser nuevo en la nave de Nikolai, este ya le ha explicado como funcionan las cosas, por cierto, ¿Dónde se encuentra Nikolai?
- Joven: Nikolai se encuentra en la nave cuidando la carga, por cierto, me gustaría comprar ciertas cosillas.
- Dace: Pos bien, dígame que cosas son y se las iré rebajando al pago.
El joven le iba indicando las cosas mientras Dace las iba apuntando en una libreta electrónica.
- Dace: La suma de lo que usted pretende cobrar supera al coste de mi compra, ¿Cómo piensa pagarlo?
- Joven: (moviendo la mano) Pretendía que me lo entregara todo gratis.
- Dace: ¿Te crees una especia de jedi moviendo así la mano? Para empezar ya nos hay jedis, y con los toydarianos los trucos no valen solo el dinero.
- Joven: Mmmm, ¿el dinero?
El joven se levanto del asiento se dio la vuelta, se quedo unos segundos en esa posición, entonces se dio la vuelta y activo un sable láser de color verde que apuntaba al cuello del toydariano.
- Joven: Esta es mi tarjeta de pago, ahora espero que lo que deseo, se me sea dado.
- Dace: (Temblando) De acuerdo, llévese todo lo que quiera, pero no me mate.
- Joven: ¿Todo…? Mmmm, interesante, me quedo con la tienda entera.
- Dace: ¿Cómo….
Antes de que el toydariano acabara su frase el joven le corto la cabeza, y esta salio rodando hasta los pies del joven, el cual la levanto y observo.
- Joven: Pero mira que eres feo, bueno habrá que informar quien es el nuevo dueño de esta cacharrería.
El joven entro en varios bares informando de que ahora el era el dueño de la chatarrería y no Dace, en el ultimo bar, se produjo un pequeño problema.
- Joven: Oid todos, la chatarrería que una vez propiedad de Dace ahora pasa a mi propiedad.
- Barman: Dace jamás haría eso, esa cacharrería era todo lo que el era, se gasto todo su dinero en abrirla y conseguir que fuera la mas famosa de Tatooine, jamás se la hubiese dado a nadie.
- Joven: Eso puedes decírselo a el.
El joven le arrojo una bolsa a la barra, cuando esta cayo se abrió y se vio la cabeza de Dace.
- Barman: ¿Cómo has podido hacer algo así? Chicos matadle.
- Joven: Muchachos a por ellos.
Gente sentada en el bar se dirigió a matar al joven, mientras que por la puerta varios mercenarios entraban en el bar produciéndose una pelea, mientras el barman y el joven seguían lanzándose insultos.
- Barman: Si fuera los suficientemente hombre vendrías a por mí.
- Joven: Si es lo que deseas, te daré ese placer.
El joven activo su espada y mediante un salto consiguió cortarle la cabeza al barman antes de caer encima de la barra. En ese momento una granada impacto cerca de donde el joven se encontraba y este fue lanzado hacia atrás, la bomba no solo mato a casi todos las personas que había en ella, sino que incluso rompió el sable del joven.
Debido a la granada en el bar solo quedaron dos personas el joven completamente desarmado y un miembro del bar que sostenía un blaster.
- Miembro del bar: Bien Jedi, ¿unas últimas palabras antes de tu muerte?
- Joven: Si, que tu morirás antes.
Entonces el Jedi estrangulo al miembro del bar muriendo este en el acto.
- Joven: Que de cadáveres, habrá que limpiar esto.
Usando la fuerza el Jedi atrajo una granada que tiro al pilar base y mientras el bar caía, el joven salía del mismo, y entro en su nueva cacharrería. El jedi se dirigió al patio interior buscando algo con lo que hacer una nueva espada láser, lo había encontrado todo, pero le faltaba el cristal, entonces vio que en la bolsa que Dace llevaba atada al cinturón había un cristal de color rojo, el cual, el Jedi cojio sin pensarlo ni un segundo y lo coloco en su nuevo sable, no solo estrenaba nueva empuñadura, sino que un nuevo color de hoja, del verde había pasado al color rojo.
Una vez obtenido todo, observo la nave que había, era un carguero coreliano tipo YT-2400. El jedi sabia que esa nave estaba dañada, así pues gracias a la gran cantidad de droides de boxes de que disponía Dace, puedo hacerles reparaciones basicas en un tiempo bastante rápido, incluso le dio tiempo a pintarla de negro y colocarle marcas con forma de dragón de color rojo. Antes de embarcar metió todos los droides de boxes, y todas las piezas que pudo, incluido varios droides IG-100 que había.
La nave despego de Tatooine y salto al hiperespacio con rumbo a Korriban, el planeta natal de los sith.
El carguero aterrizo en el puerto espacial de la ciudad y de ella salio un joven de pelo alborotado y con un bigote la mas de normal.
El joven abandono la zona de aterrizaje y entro dentro de la ciudad buscando el local.
Tras la entrada en varios bares y sitios aun más oscuros el joven por fin llego a donde quería, a la chatarrería de un tal Dace, un toydariano.
(Ruidito de persona entrando)
- Dace: Buenos días joven, ¿en que puedo ayudarle?
- Joven: Buenos días, he oído que usted es el que comprar artículos raros, mi capitán (se produce un silencio) el capitán Nikolai ya hablo con usted sobre la mercancía que traigo.
- Dace: Oh si, ya me acuerdo, jeje, pase al patio interior, allí podremos hablar más cómodos.
- Joven: Me parece bien.
Ambos salieron de la entrada y salieron a un patio lleno de cosas, parte de droides, blasteres, e incluso una nave.
- Dace: Tome asiento joven.
Le muestra una mesa con dos sillas distintas, una para humanos y otra al parecer para los toydarianos.
- Dace: Bien joven, la carga supongo que se haya en la nave.
- Joven: Así es, y como siempre, el pago se realizada en cuanto la carga este en su “tienda”.
- Dace: Veo que a pesar de ser nuevo en la nave de Nikolai, este ya le ha explicado como funcionan las cosas, por cierto, ¿Dónde se encuentra Nikolai?
- Joven: Nikolai se encuentra en la nave cuidando la carga, por cierto, me gustaría comprar ciertas cosillas.
- Dace: Pos bien, dígame que cosas son y se las iré rebajando al pago.
El joven le iba indicando las cosas mientras Dace las iba apuntando en una libreta electrónica.
- Dace: La suma de lo que usted pretende cobrar supera al coste de mi compra, ¿Cómo piensa pagarlo?
- Joven: (moviendo la mano) Pretendía que me lo entregara todo gratis.
- Dace: ¿Te crees una especia de jedi moviendo así la mano? Para empezar ya nos hay jedis, y con los toydarianos los trucos no valen solo el dinero.
- Joven: Mmmm, ¿el dinero?
El joven se levanto del asiento se dio la vuelta, se quedo unos segundos en esa posición, entonces se dio la vuelta y activo un sable láser de color verde que apuntaba al cuello del toydariano.
- Joven: Esta es mi tarjeta de pago, ahora espero que lo que deseo, se me sea dado.
- Dace: (Temblando) De acuerdo, llévese todo lo que quiera, pero no me mate.
- Joven: ¿Todo…? Mmmm, interesante, me quedo con la tienda entera.
- Dace: ¿Cómo….
Antes de que el toydariano acabara su frase el joven le corto la cabeza, y esta salio rodando hasta los pies del joven, el cual la levanto y observo.
- Joven: Pero mira que eres feo, bueno habrá que informar quien es el nuevo dueño de esta cacharrería.
El joven entro en varios bares informando de que ahora el era el dueño de la chatarrería y no Dace, en el ultimo bar, se produjo un pequeño problema.
- Joven: Oid todos, la chatarrería que una vez propiedad de Dace ahora pasa a mi propiedad.
- Barman: Dace jamás haría eso, esa cacharrería era todo lo que el era, se gasto todo su dinero en abrirla y conseguir que fuera la mas famosa de Tatooine, jamás se la hubiese dado a nadie.
- Joven: Eso puedes decírselo a el.
El joven le arrojo una bolsa a la barra, cuando esta cayo se abrió y se vio la cabeza de Dace.
- Barman: ¿Cómo has podido hacer algo así? Chicos matadle.
- Joven: Muchachos a por ellos.
Gente sentada en el bar se dirigió a matar al joven, mientras que por la puerta varios mercenarios entraban en el bar produciéndose una pelea, mientras el barman y el joven seguían lanzándose insultos.
- Barman: Si fuera los suficientemente hombre vendrías a por mí.
- Joven: Si es lo que deseas, te daré ese placer.
El joven activo su espada y mediante un salto consiguió cortarle la cabeza al barman antes de caer encima de la barra. En ese momento una granada impacto cerca de donde el joven se encontraba y este fue lanzado hacia atrás, la bomba no solo mato a casi todos las personas que había en ella, sino que incluso rompió el sable del joven.
Debido a la granada en el bar solo quedaron dos personas el joven completamente desarmado y un miembro del bar que sostenía un blaster.
- Miembro del bar: Bien Jedi, ¿unas últimas palabras antes de tu muerte?
- Joven: Si, que tu morirás antes.
Entonces el Jedi estrangulo al miembro del bar muriendo este en el acto.
- Joven: Que de cadáveres, habrá que limpiar esto.
Usando la fuerza el Jedi atrajo una granada que tiro al pilar base y mientras el bar caía, el joven salía del mismo, y entro en su nueva cacharrería. El jedi se dirigió al patio interior buscando algo con lo que hacer una nueva espada láser, lo había encontrado todo, pero le faltaba el cristal, entonces vio que en la bolsa que Dace llevaba atada al cinturón había un cristal de color rojo, el cual, el Jedi cojio sin pensarlo ni un segundo y lo coloco en su nuevo sable, no solo estrenaba nueva empuñadura, sino que un nuevo color de hoja, del verde había pasado al color rojo.
Una vez obtenido todo, observo la nave que había, era un carguero coreliano tipo YT-2400. El jedi sabia que esa nave estaba dañada, así pues gracias a la gran cantidad de droides de boxes de que disponía Dace, puedo hacerles reparaciones basicas en un tiempo bastante rápido, incluso le dio tiempo a pintarla de negro y colocarle marcas con forma de dragón de color rojo. Antes de embarcar metió todos los droides de boxes, y todas las piezas que pudo, incluido varios droides IG-100 que había.
La nave despego de Tatooine y salto al hiperespacio con rumbo a Korriban, el planeta natal de los sith.
«Korriban será lo que siempre ha sido. Un cementerio para los más oscuros Lores Sith, todavía susurrando en sus tumbas. Será siempre una fuente para el mal, sembrando amenazas a través de los milenios.»
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- mikel
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31 Ago 2008 16:21 #22 por mikel
Respuesta de mikel sobre el tema FAN-FORUM WARS. Partida X: La Edad de los Héroes
Aterrizó el caza alas afueras de Barafanda, un pequeño asentamiento.Una vez salió del caza, la nave despareció a los ojos de cualquier ser con su sistema de camuflaje.Grong caminó durante largo rato por un sendero que llevaba al pueblo.El lugar no era lo que llamaría muy acogedor un turista.La hierba no abundaba y los árboles también parecían escasear.Un paisaje repleto de montes y arena rocosa producida por la erosión de las rocas por el fuerte viento del sur.Había estado en decenas de mundos inhóspitos como aquel pero todos los que seguía visitando le seguían sorprendiendo.Rocoso,rugoso y frío.Así sentía aquel lugar.
Cuando llegó al pueblo no se percató mucho en lo que veía: unas pocas viviendas, una pequeña cantina y una plataforma de aterrizaje destrozada.Unos arconas y un humano le miraron con cara de pocos amigos cuando se dirigía a la cantina.Una vez dentro pidió una cerveza corelliana y se sentó un largo rato analizando las coordenadas y el mapa de la zona.Según parecía su presa se encontraba en unos montes a menos de 2 kilómetros de donde él estaba.Era un lugar bien defendido y de difícil acceso pero nada que no se pudiera hacer.Se levantó dispuesto a ir a echar ``un vistazo´´ al lugar y para ver si tendría que asaltar el lugar o podría acabar el mismo día.Se dió la vuelta y sacó un crédito para pagar al tabernero cuando le dedicó una sonrisa estúpida con los dos únicos dientes que poseía:
-Invita la casa.
Cuando llegó al pueblo no se percató mucho en lo que veía: unas pocas viviendas, una pequeña cantina y una plataforma de aterrizaje destrozada.Unos arconas y un humano le miraron con cara de pocos amigos cuando se dirigía a la cantina.Una vez dentro pidió una cerveza corelliana y se sentó un largo rato analizando las coordenadas y el mapa de la zona.Según parecía su presa se encontraba en unos montes a menos de 2 kilómetros de donde él estaba.Era un lugar bien defendido y de difícil acceso pero nada que no se pudiera hacer.Se levantó dispuesto a ir a echar ``un vistazo´´ al lugar y para ver si tendría que asaltar el lugar o podría acabar el mismo día.Se dió la vuelta y sacó un crédito para pagar al tabernero cuando le dedicó una sonrisa estúpida con los dos únicos dientes que poseía:
-Invita la casa.
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- Maestro Ricardo
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31 Ago 2008 22:03 #23 por Maestro Ricardo
fima?xD
Respuesta de Maestro Ricardo sobre el tema FAN-FORUM WARS. Partida X: La Edad de los Héroes
En cuanto Ekans y su “compañero” salieron del baño, un oficial les dio instrucciones para que se unieran a otro grupo de soldados y esperasen nuevas órdenes.
Krayt no podía salir de su asombro, cada vez iban llegando más tropas al Centro de Mando, como si todo un ejército de republicanos insurrectos estuviese atacando el cerebro imperial.
A cada segundo que pasaba, se escurría más el cerebro para pensar una posible salida de ese gran edificio del centro de la galaxia.
Vosotros, acompañadme-Dijo otro oficial apuntando con el dedo al pequeño pelotón que se había formado.
Ekans, como el resto de soldados, siguió al oficial a lo largo de los pasillos, mientras avanzaban pudieron ver como mucha gente corría con los pasillos, armados, alerta, evidentemente, sabían que alguien se había colado en el despacho del emperador, aunque Ekans se jactaba de su ignorancia, ¿cómo un excommando se podía haber colado en la capital imperial, con su antigua clave para después infiltrarse en el edificio que hacía de eje de toda la estructura imperial y llegar hasta el mismísimo despacho del emperador sin ser visto? Por un momento se sintió avergonzado del imperio del que había formado parte, acto seguido se dio cuenta de que tenía que estar orgullosísimo de su proeza aunque aún le quedaba salir de ahí.
Llegaron a un hangar en el que había algún que otro tanque AT-ST preparados para entrar en acción mientras se abría una gran compuerta que daba al exterior.
-Acompañen a esos AT-ST hasta afuera, esa escoria no debe salir con vida, si ven a alguien que no se quiere identificar, no duden en abrir fuego-Dijo el oficial mientras desaparecía a través de una puerta.
Krayt ya había encontrado la forma de salir del edificio, todos los soldados se colocaron detrás de los AT-ST y les acompañaron hasta el exterior.
La intensa luz de la calle cegó por un instante a Ekans pese a la protección ocular del casco, ya que seguía con los ojos algo trastocados por el gas del conducto de ventilación. Una vez fuera, se dio cuenta de que aún quedaba mucho para su completa evasión, rodeado de tantos soldados y AT-STs no iba a ser precisamente un paseo por el parque.
Hizo sus funciones de patrulla, mientras esperaba el momento en el que se pudiese alejar lo suficiente como para llamar y montarse en su nave para salir de ahí zumbando.
Entre paseo y paseo detrás de los otros soldados, le vino a la cabeza lo que había visto unos minutos atrás en el ordenador del despacho del emperador… ¿Kessel? Resultaba raro, ¿jedi? Ihcir Flent, la base de datos de la Iridium decía que era cazarrecompensas, en qué lio se había metido ese tipo para ser enviado a Kessel, de todas formas, no era el perfil de gente que era enviada allí, es más, hacía tiempo que el Imperio no mandaba allí a humanos y menos cazarrecompensas y mucho menos si tuviesen conexión con los jedi, esos se quedarían encerrados en algún lugar de Coruscant.
En ese mismo momento a Krayt le vino la terrible idea de que el emperador estuviese al tanto y que se esperase que alguien fuese a su despacho a buscar información acerca de ese Ihcir Flent… ¿tan importante era ese tipo?
Las tropas empezaron a replegarse mientras los AT-STs volvían al hangar, apenas habían estado media hora fuera… actuaban como si hubiesen encontrado algo, Kray vió en aquel momento el óptimo para escabullirse del lugar, poco a poco se fue distanciando del grupo hasta que doblaron la esquina y como alma que lleva el diablo echó a correr hacia los edificios, sacó un pequeño mando de su manga y pulsó el botón con decisión, a los pocos segundos su lanzadera apareció de la nada y comenzó a descender, iba a ser un viaje movidito, el imperio se daría cuenta de que el intruso del despacho iba en esa nave.
Una vez dentro, Ekans le ordenó al ordenador que saliese de ahí lo más rápido posible, cuando estaban saliendo de la atmósfera del planeta, el ordenador informó que no estaban solos.
-Cazas Tie aproximándose por cola
-Haz lo que consideres conveniente, tengo que quitarme esto y voy a echarte una mano
-Torre de ataque conectada, abriendo fuego a blancos móviles
Ekans se quitaba apresuradamente el uniforme imperial ya que le apretaba un poco y no le permitía tomar posiciones en la nave y preparar la huida correctamente.
-Manos a la obra-Dijo cogiendo el timón de la nave y dando un apresurado trompo.-Tenemos que salir de aquí de una pieza, no me gustaría acabar… nah, olvídate
-Olvidado-Contestó la voz metálica
Los cazas disparaban a la lanzadera que se apresuraba para alejarse del planeta y poder saltar al hiperespacio, los escudos estaban sufriendo bastante, esa lanzadera no era todo lo ágil que a Krayt le gustaría, pero era lo suficiente como para devolverles el fuego e ir ganando cada vez más distancia y alejarse lo suficiente para dar el salto con seguridad.
Y así fue, cuando el escudo estaba ya bastante bajo, la nave se alejó lo suficiente y pudo dar el salto al hiperespacio destino Kessel.
-Se han quedado prendados de mi encanto natural, no había forma de que se separasen-Dijo Ekans esperando una risa complice que nunca llegó, acto seguido, encendió un cigarrillo y puso los pies sobre el panel de la nave, tenia un largo viaje por delante
Krayt no podía salir de su asombro, cada vez iban llegando más tropas al Centro de Mando, como si todo un ejército de republicanos insurrectos estuviese atacando el cerebro imperial.
A cada segundo que pasaba, se escurría más el cerebro para pensar una posible salida de ese gran edificio del centro de la galaxia.
Vosotros, acompañadme-Dijo otro oficial apuntando con el dedo al pequeño pelotón que se había formado.
Ekans, como el resto de soldados, siguió al oficial a lo largo de los pasillos, mientras avanzaban pudieron ver como mucha gente corría con los pasillos, armados, alerta, evidentemente, sabían que alguien se había colado en el despacho del emperador, aunque Ekans se jactaba de su ignorancia, ¿cómo un excommando se podía haber colado en la capital imperial, con su antigua clave para después infiltrarse en el edificio que hacía de eje de toda la estructura imperial y llegar hasta el mismísimo despacho del emperador sin ser visto? Por un momento se sintió avergonzado del imperio del que había formado parte, acto seguido se dio cuenta de que tenía que estar orgullosísimo de su proeza aunque aún le quedaba salir de ahí.
Llegaron a un hangar en el que había algún que otro tanque AT-ST preparados para entrar en acción mientras se abría una gran compuerta que daba al exterior.
-Acompañen a esos AT-ST hasta afuera, esa escoria no debe salir con vida, si ven a alguien que no se quiere identificar, no duden en abrir fuego-Dijo el oficial mientras desaparecía a través de una puerta.
Krayt ya había encontrado la forma de salir del edificio, todos los soldados se colocaron detrás de los AT-ST y les acompañaron hasta el exterior.
La intensa luz de la calle cegó por un instante a Ekans pese a la protección ocular del casco, ya que seguía con los ojos algo trastocados por el gas del conducto de ventilación. Una vez fuera, se dio cuenta de que aún quedaba mucho para su completa evasión, rodeado de tantos soldados y AT-STs no iba a ser precisamente un paseo por el parque.
Hizo sus funciones de patrulla, mientras esperaba el momento en el que se pudiese alejar lo suficiente como para llamar y montarse en su nave para salir de ahí zumbando.
Entre paseo y paseo detrás de los otros soldados, le vino a la cabeza lo que había visto unos minutos atrás en el ordenador del despacho del emperador… ¿Kessel? Resultaba raro, ¿jedi? Ihcir Flent, la base de datos de la Iridium decía que era cazarrecompensas, en qué lio se había metido ese tipo para ser enviado a Kessel, de todas formas, no era el perfil de gente que era enviada allí, es más, hacía tiempo que el Imperio no mandaba allí a humanos y menos cazarrecompensas y mucho menos si tuviesen conexión con los jedi, esos se quedarían encerrados en algún lugar de Coruscant.
En ese mismo momento a Krayt le vino la terrible idea de que el emperador estuviese al tanto y que se esperase que alguien fuese a su despacho a buscar información acerca de ese Ihcir Flent… ¿tan importante era ese tipo?
Las tropas empezaron a replegarse mientras los AT-STs volvían al hangar, apenas habían estado media hora fuera… actuaban como si hubiesen encontrado algo, Kray vió en aquel momento el óptimo para escabullirse del lugar, poco a poco se fue distanciando del grupo hasta que doblaron la esquina y como alma que lleva el diablo echó a correr hacia los edificios, sacó un pequeño mando de su manga y pulsó el botón con decisión, a los pocos segundos su lanzadera apareció de la nada y comenzó a descender, iba a ser un viaje movidito, el imperio se daría cuenta de que el intruso del despacho iba en esa nave.
Una vez dentro, Ekans le ordenó al ordenador que saliese de ahí lo más rápido posible, cuando estaban saliendo de la atmósfera del planeta, el ordenador informó que no estaban solos.
-Cazas Tie aproximándose por cola
-Haz lo que consideres conveniente, tengo que quitarme esto y voy a echarte una mano
-Torre de ataque conectada, abriendo fuego a blancos móviles
Ekans se quitaba apresuradamente el uniforme imperial ya que le apretaba un poco y no le permitía tomar posiciones en la nave y preparar la huida correctamente.
-Manos a la obra-Dijo cogiendo el timón de la nave y dando un apresurado trompo.-Tenemos que salir de aquí de una pieza, no me gustaría acabar… nah, olvídate
-Olvidado-Contestó la voz metálica
Los cazas disparaban a la lanzadera que se apresuraba para alejarse del planeta y poder saltar al hiperespacio, los escudos estaban sufriendo bastante, esa lanzadera no era todo lo ágil que a Krayt le gustaría, pero era lo suficiente como para devolverles el fuego e ir ganando cada vez más distancia y alejarse lo suficiente para dar el salto con seguridad.
Y así fue, cuando el escudo estaba ya bastante bajo, la nave se alejó lo suficiente y pudo dar el salto al hiperespacio destino Kessel.
-Se han quedado prendados de mi encanto natural, no había forma de que se separasen-Dijo Ekans esperando una risa complice que nunca llegó, acto seguido, encendió un cigarrillo y puso los pies sobre el panel de la nave, tenia un largo viaje por delante
fima?xD
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01 Sep 2008 09:07 #24 por Moon
Respuesta de Moon sobre el tema FAN-FORUM WARS. Partida X: La Edad de los Héroes
Gracias a la información obtenida Xiaoyu estaba a punto de aparecer en la llegada triunfal de Moff Dalen al hangar.
Xiaoyu vestía un traje de soldado imperial.
En cuanto el emperador desciende de la nave un casco sale disparado.
Una cabellera resurge de ese casco. Y un rostro joven, de una humana joven, bella y asiática, de unos ojos rasgados fríos y azules.
El emperador pregunta:
- ¿Quién eres?. Amiga, supongo que no. Enemiga, esta por verse.
- ¿Y tú?. ¿Acaso eres una gran personalidad del Imperio?.
- Ejem- carraspea Dalen-. Soy el emperador Moff Dalen.
- Qué interesante- dice Xiaoyu-. El asesino de la Orden Jedi... Con supervivientes.
Entonces un haz de luz amarilla resurge en la escena. De un sable láser.
- Vaya. Una jedi. ¿No eráis animales en peligro de extinción?- dice Moff Dalen sarcástico-.
- ¿Jedi?. Te confundes de medio a medio. Soy una usuaria de la Fuerza que ha recibido entrenamiento jedi- responde Xiaoyu-.
- ¿Eres una leyenda sith entonces?.
- Sí, la de Darth Plagueais el sabio, no te jode- responde riéndose Xiaoyu-.
- Entonces supongo que eres una superviviente simplemente entrenada en jugar con espaditas de juguete. Casi diría una hija de supervivientes.
Entonces enardecida por el agravio lanza una estocada dirigida al corazón del emperador aunque sin ganas.
En la mano derecha del emperador aparece una vibroespada.
Estocada, posición de guardia, con los músculos flexionados están ambos combatientes.
Pero en ambos lados se ve que sólo muestran que no carecen de entrenamiento. Más bien de una pelea, parece, un tanteo.
Entonces con voz exigente pregunta con cierta ansiedad Dalen mientras continuan con su tanteo:
- ¿Qué quieres?. Porque veo que realizar un magnicidio tu intención no es.
- ¿Magnicidio?. ¿Acaso tu eres una persona grande?. Creía que trataba con un vulgar emperadorcito de un sector de la galaxia- responde irónica Xiaoyu-.
- ¿Qué quieres?- insiste el emperador furioso-.
- Lo mismo que tú. Poder para tejer mis hilos para llevar acabo mi venganza.
- Yo no soy vengativo. Soy un sinverguenza con ambiciones- responde divertido él-.
- ¿Ah, sí?. Pues parece que se te ha quedado pequeño el universo.
- ¿Nos centramos en la pelea?. Es que me estoy aburriendo.
- No me apetece, por la Fuerza.
- Pues no pierdas el resuello, nena.
- Quiero saber quién acabo con mi familia. Eso es lo que quiero. Y sé que el poder me dará las respuestas que busco.
- Entonces... ¿Quieres un trato?.
- Sí.
- Pues creo que ya sabes lo que quiero.
- Sí- responde Xiaoyu-. Acabar con los pequeños remanentes sean cuales sean sus dones, de aquellos que creían en la República. Acepto.
Mientras mira hacia una nave y pronto escapa Xiaoyu. Sin destino conocido, pero fuera de Coruscant.
Mientras el emperador piensa.
Que alguien espera su lugar al numeroso harén del emperador.
Aunque se ha dado cuenta de la mirada extraña, susceptible de aquella jedi, o algo así. Jedi no es. Pero tampoco todavía es hija de la oscuridad.
Una nota mental se guarda el emperador. Esa misma dice en el étereo pensamiento de él, sin confianza. Y sin creer que cumplirá necesariamente con esa supuesta misión.
Xiaoyu vestía un traje de soldado imperial.
En cuanto el emperador desciende de la nave un casco sale disparado.
Una cabellera resurge de ese casco. Y un rostro joven, de una humana joven, bella y asiática, de unos ojos rasgados fríos y azules.
El emperador pregunta:
- ¿Quién eres?. Amiga, supongo que no. Enemiga, esta por verse.
- ¿Y tú?. ¿Acaso eres una gran personalidad del Imperio?.
- Ejem- carraspea Dalen-. Soy el emperador Moff Dalen.
- Qué interesante- dice Xiaoyu-. El asesino de la Orden Jedi... Con supervivientes.
Entonces un haz de luz amarilla resurge en la escena. De un sable láser.
- Vaya. Una jedi. ¿No eráis animales en peligro de extinción?- dice Moff Dalen sarcástico-.
- ¿Jedi?. Te confundes de medio a medio. Soy una usuaria de la Fuerza que ha recibido entrenamiento jedi- responde Xiaoyu-.
- ¿Eres una leyenda sith entonces?.
- Sí, la de Darth Plagueais el sabio, no te jode- responde riéndose Xiaoyu-.
- Entonces supongo que eres una superviviente simplemente entrenada en jugar con espaditas de juguete. Casi diría una hija de supervivientes.
Entonces enardecida por el agravio lanza una estocada dirigida al corazón del emperador aunque sin ganas.
En la mano derecha del emperador aparece una vibroespada.
Estocada, posición de guardia, con los músculos flexionados están ambos combatientes.
Pero en ambos lados se ve que sólo muestran que no carecen de entrenamiento. Más bien de una pelea, parece, un tanteo.
Entonces con voz exigente pregunta con cierta ansiedad Dalen mientras continuan con su tanteo:
- ¿Qué quieres?. Porque veo que realizar un magnicidio tu intención no es.
- ¿Magnicidio?. ¿Acaso tu eres una persona grande?. Creía que trataba con un vulgar emperadorcito de un sector de la galaxia- responde irónica Xiaoyu-.
- ¿Qué quieres?- insiste el emperador furioso-.
- Lo mismo que tú. Poder para tejer mis hilos para llevar acabo mi venganza.
- Yo no soy vengativo. Soy un sinverguenza con ambiciones- responde divertido él-.
- ¿Ah, sí?. Pues parece que se te ha quedado pequeño el universo.
- ¿Nos centramos en la pelea?. Es que me estoy aburriendo.
- No me apetece, por la Fuerza.
- Pues no pierdas el resuello, nena.
- Quiero saber quién acabo con mi familia. Eso es lo que quiero. Y sé que el poder me dará las respuestas que busco.
- Entonces... ¿Quieres un trato?.
- Sí.
- Pues creo que ya sabes lo que quiero.
- Sí- responde Xiaoyu-. Acabar con los pequeños remanentes sean cuales sean sus dones, de aquellos que creían en la República. Acepto.
Mientras mira hacia una nave y pronto escapa Xiaoyu. Sin destino conocido, pero fuera de Coruscant.
Mientras el emperador piensa.
Que alguien espera su lugar al numeroso harén del emperador.
Aunque se ha dado cuenta de la mirada extraña, susceptible de aquella jedi, o algo así. Jedi no es. Pero tampoco todavía es hija de la oscuridad.
Una nota mental se guarda el emperador. Esa misma dice en el étereo pensamiento de él, sin confianza. Y sin creer que cumplirá necesariamente con esa supuesta misión.
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