Prologo FFW 2.0
- Ralph Maul
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23 Dic 2007 21:38 #61 por Ralph Maul
Mandalorians don't make threats. We make promises.
Respuesta de Ralph Maul sobre el tema Prologo FFW 2.0
Los minutos se hacían tan largos como las horas, en una batalla el tiempo pasa volando y sus participantes pueden llegar a agotarse muy rápido. Sin embargo para un Mandaloriano no existía mayor gloria que morir honorablemente en el campo de batalla, por debajo de eso estaba el ver morir a alguien honorablemente, esto no los hacía necesariamente suicidas, al
contrario en su búsqueda de buscar la muerte perfecta, que no es más que aquella que les haría ser recordados para siempre en la historia, los obligaba a convertirse en los mejores guerreros de la galaxia.
Esta vez la ocasión no era diferente, decenas de Mandalorianos peleando contra un poderoso Sith, sabiendo que están en desventaja arriesgando sus vidas por la pequeña oportunidad de derrotarlo y convertirse en héroes era algo que no tenia comparación. Desde los grandes cruceros había enormes pantallas que trasmitían el espectáculo en vivo, como si de una pelea de gladiadores se tratara. El propio Mandalore tenía una de esas en su recinto por el que observaba cuidadosa mente todo lo que ocurría.
Ralph: JAJAJAJA! Maravilloso, maravilloso, tiene unos reflejos increíbles, (refiriéndose al Sith) tal parece que al fin veré algo de acción.
El líder Mandaloriano dejo un momento su trono, y se dirigió a un pequeño cuarto, en el que reposaba su armadura plateada, distintiva... Había estado recibiendo reparaciones y mejoras, a petición del mismo un par de nuevas armas le fueron entregadas, tan ponentes que podrían asegurarle la victoria absoluta contra cualquier enemigo. Era obvio que los científicos Mandalorianos, le echaran un ojo a la tecnología pretoriana y buscaran la manera de adaptarla como propia ya lo habían hecho antes con otras culturas y lo seguirían haciendo en el futuro.
Esta nueva armadura, aunque conservaba el color plateado brillante, era por poco completamente diferente. Con nuevos software de última generación, nuevos visores incorporados, escudos reflectores, sistemas de camuflaje, armas retractiles y un sinfín de nuevos accesorios. Una vez habiéndosela colocado, esta se presurizo adaptándose completamente al cuerpo de Raph, Se sentía más ligera, pero a la vez resistente, ya estaba ansioso por poner a prueba su nuevo juguete.
Continuara.
contrario en su búsqueda de buscar la muerte perfecta, que no es más que aquella que les haría ser recordados para siempre en la historia, los obligaba a convertirse en los mejores guerreros de la galaxia.
Esta vez la ocasión no era diferente, decenas de Mandalorianos peleando contra un poderoso Sith, sabiendo que están en desventaja arriesgando sus vidas por la pequeña oportunidad de derrotarlo y convertirse en héroes era algo que no tenia comparación. Desde los grandes cruceros había enormes pantallas que trasmitían el espectáculo en vivo, como si de una pelea de gladiadores se tratara. El propio Mandalore tenía una de esas en su recinto por el que observaba cuidadosa mente todo lo que ocurría.
Ralph: JAJAJAJA! Maravilloso, maravilloso, tiene unos reflejos increíbles, (refiriéndose al Sith) tal parece que al fin veré algo de acción.
El líder Mandaloriano dejo un momento su trono, y se dirigió a un pequeño cuarto, en el que reposaba su armadura plateada, distintiva... Había estado recibiendo reparaciones y mejoras, a petición del mismo un par de nuevas armas le fueron entregadas, tan ponentes que podrían asegurarle la victoria absoluta contra cualquier enemigo. Era obvio que los científicos Mandalorianos, le echaran un ojo a la tecnología pretoriana y buscaran la manera de adaptarla como propia ya lo habían hecho antes con otras culturas y lo seguirían haciendo en el futuro.
Esta nueva armadura, aunque conservaba el color plateado brillante, era por poco completamente diferente. Con nuevos software de última generación, nuevos visores incorporados, escudos reflectores, sistemas de camuflaje, armas retractiles y un sinfín de nuevos accesorios. Una vez habiéndosela colocado, esta se presurizo adaptándose completamente al cuerpo de Raph, Se sentía más ligera, pero a la vez resistente, ya estaba ansioso por poner a prueba su nuevo juguete.
Continuara.
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- Zeros Metalium
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Autor del tema - Fuera de línea
- Navegador Platino
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30 Dic 2007 13:33 #62 por Zeros Metalium
Sore wa himitsu desu
Respuesta de Zeros Metalium sobre el tema Prologo FFW 2.0
El rugido de Lord Nest Vader resono por todas las calles de Dathomir, creando miedo y desconcierto.
“Puede que ahora ese Sith sea demasiado poderoso para que pueda ser controlado”, pensó el general Faror. Aún recordaba lo sorprendido que había quedado al ver a Nest en combate, con todas sus capacidades, en la batalla que hubo en Aris, poco antes de capturarlo.
"Yo no lo creo asi Faror. Aun falta por conocer nuestra ultima baza..."
Faror quedo perplejo. Alguien estaba hablandole por su espalda y ni siquiera se habia dado cuenta de que se acercaba. Con gran velocidad, giro su cabeza para mirar a la persona que estaba detras de si, reconociendo enseguida al sujeto sigiloso. Vestia un pantalon negro con una especie de armadura como camisa y una 3/4 de piel negro. Su pelo era marron oscuro y sus ojos azules. No parecia tener ningun tipo de cicatriz debido, o bien a no haber combatido nunca o por ser un gran combatiente. Tenia un cinturon del que salian dos Weslar 32 plateadas y dos mangos de sables de luz. Faror quedo de nuevo tranquilo. Volvio a girar su cabeza hacia Nest, quedando este si perplejo por el ser que ahora acompañaba a Faror.
Faror: ¿Crees que tenemos alguna posibilidad Zeros?
Zeros: Quien sabe. Es el lord oscuro, pero el no lo sabe. Usaremos eso a nuestro favor.
Faror: Es muy poderoso.
Zeros: Lo se.
Zeros dejaba su vista puesta en Nest y este le devolvia la mirada. Faror se puso en medio, mirando con gran seriedad al mercenario.
Faror: Esto no es cuando cazabamos Tusken en Tattoine. Nest, si quiere, podra tumbarte enseguida.
Zeros: Entonces intentare no caerme. Ha llovido mucho desde lo de Tattoine. Ahora he cambiado.
Faror: Lo se. Cuidate amigo mio.
Faror le tendio la mano, devolviendole Zeros el saludo. Rapidamente se dirigio con paso lento pero firme a la entrada del refugio donde Nest se encontraba. Hecho mano de uno de sus sables, activandolo al mismo tiempo que lo hacia Nest. Pronto los dos estaban cara a cara, intercambiando palabras antes del gran duelo.
Zeros: Al fin nos encontramos.
Nest: No se como, pero siento un gran poder dentro de ti.
Zeros: En ese caso tendras que esmerarse.
Nest: Por fin un verdadero oponente.
Zeros: Que comience la fiesta.
Zeros cerraba las puertas del complejo mientras Nest se abalanzaba sobre el mercenario, viendose desde el exterior como Zeros paraba el tajo de forma rapida y contundente. A continuacion, la puerta se cerro, solo quedando como chivato del combate el siseo de los sables de luz.
Continuara...
“Puede que ahora ese Sith sea demasiado poderoso para que pueda ser controlado”, pensó el general Faror. Aún recordaba lo sorprendido que había quedado al ver a Nest en combate, con todas sus capacidades, en la batalla que hubo en Aris, poco antes de capturarlo.
"Yo no lo creo asi Faror. Aun falta por conocer nuestra ultima baza..."
Faror quedo perplejo. Alguien estaba hablandole por su espalda y ni siquiera se habia dado cuenta de que se acercaba. Con gran velocidad, giro su cabeza para mirar a la persona que estaba detras de si, reconociendo enseguida al sujeto sigiloso. Vestia un pantalon negro con una especie de armadura como camisa y una 3/4 de piel negro. Su pelo era marron oscuro y sus ojos azules. No parecia tener ningun tipo de cicatriz debido, o bien a no haber combatido nunca o por ser un gran combatiente. Tenia un cinturon del que salian dos Weslar 32 plateadas y dos mangos de sables de luz. Faror quedo de nuevo tranquilo. Volvio a girar su cabeza hacia Nest, quedando este si perplejo por el ser que ahora acompañaba a Faror.
Faror: ¿Crees que tenemos alguna posibilidad Zeros?
Zeros: Quien sabe. Es el lord oscuro, pero el no lo sabe. Usaremos eso a nuestro favor.
Faror: Es muy poderoso.
Zeros: Lo se.
Zeros dejaba su vista puesta en Nest y este le devolvia la mirada. Faror se puso en medio, mirando con gran seriedad al mercenario.
Faror: Esto no es cuando cazabamos Tusken en Tattoine. Nest, si quiere, podra tumbarte enseguida.
Zeros: Entonces intentare no caerme. Ha llovido mucho desde lo de Tattoine. Ahora he cambiado.
Faror: Lo se. Cuidate amigo mio.
Faror le tendio la mano, devolviendole Zeros el saludo. Rapidamente se dirigio con paso lento pero firme a la entrada del refugio donde Nest se encontraba. Hecho mano de uno de sus sables, activandolo al mismo tiempo que lo hacia Nest. Pronto los dos estaban cara a cara, intercambiando palabras antes del gran duelo.
Zeros: Al fin nos encontramos.
Nest: No se como, pero siento un gran poder dentro de ti.
Zeros: En ese caso tendras que esmerarse.
Nest: Por fin un verdadero oponente.
Zeros: Que comience la fiesta.
Zeros cerraba las puertas del complejo mientras Nest se abalanzaba sobre el mercenario, viendose desde el exterior como Zeros paraba el tajo de forma rapida y contundente. A continuacion, la puerta se cerro, solo quedando como chivato del combate el siseo de los sables de luz.
Continuara...
Sore wa himitsu desu
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- Kalas Fett
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03 Ene 2008 17:48 #63 por Kalas Fett
Respuesta de Kalas Fett sobre el tema Prologo FFW 2.0
La República se haya rota, innumerables guerras tanto internas como externas tienen a la Republica al borde del colapso todo el mundo piensa que la culpa es tanto del ejercito como del Imperio Sith que ataca a los sistemas del sur y que a tomado los sistemas Telos y Bestine sin resistencia, pero el verdadero mal se encuentra en su propio núcleo, senadores corruptos, propaganda política, la Republica se mantiene sobre un pequeño hilo a punto de romperse, solo lo evitan algunos hombre valientes dispuestos a defender los ideales que representa la Republica, muchos de ellos son jedis, pero también hay soldados, la Legión VII junto a su comandante el maestro jedi Kalas pretenden evitar que el Imperio Sith siga su avance en los sistemas del sur y por eso se encuentran en el sistema Onderon para intentar frenar el avance sith.
Puente de mando del Izhora nave comandante de la Legión VII las puertas se abren y se ve entrando al general de la Legión XIII Sorrow Highwind.
-Sorrow: Veo Kalas que sigues comportándote como un loco, no has cambiado en nada durante estos últimos siete años, ¿pretendes ganar tu y tu Legión a una quinta parte de la flota sith? Os superan en numero, al menos deja que la XIII os apoye.
-Kalas: Viejo amigo no pretendo ganar esta batalla, ¿crees que la XIII este en Kalee es un capricho del Senado? No amigo, necesito que me hagas un favor, necesito que cojas tu legión e invadas el sistema Orus.
-Sorrow: Pos entonces eso es un adiós, ya con este favor me debes dos.
-Kalas: Anda y vete ya..... Por cierto Sorrow no tardes mucho en invadir el sistema Orus.
-Sorrow: Tardare lo mismo que con el sistema Vodran.
Sorrow salio del puente de mando y del mismo Izhora.
-Kalas: Bien piloto mande este mensaje a toda la VII. "Soldado de la VII hoy aquí lucharemos por unos ideales que nuestros jefes de Coruscant no respetan, lucharemos por un pueblo que sufre, luchamos por la LIBERTAD, hoy, aquí en Onderon nos enfrentamos a una parte de la flota sith, ellos nos superan en numero, pero nosotros luchamos por algo que ellos jamás entenderán, por eso soldados de la VII os recuerdo una cosa, el enemigo no tendrá piedad de vosotros, no tengáis piedad de ellos, luchad como sabéis y la victoria será nuestra"
De pronto la flota sith salio del hiperespacio y fue recibida por fuego procedente de la VII......
Mientras en Kalee, la XIII salta al hiperespacio con destino a Orus
(Continuara)
Puente de mando del Izhora nave comandante de la Legión VII las puertas se abren y se ve entrando al general de la Legión XIII Sorrow Highwind.
-Sorrow: Veo Kalas que sigues comportándote como un loco, no has cambiado en nada durante estos últimos siete años, ¿pretendes ganar tu y tu Legión a una quinta parte de la flota sith? Os superan en numero, al menos deja que la XIII os apoye.
-Kalas: Viejo amigo no pretendo ganar esta batalla, ¿crees que la XIII este en Kalee es un capricho del Senado? No amigo, necesito que me hagas un favor, necesito que cojas tu legión e invadas el sistema Orus.
-Sorrow: Pos entonces eso es un adiós, ya con este favor me debes dos.
-Kalas: Anda y vete ya..... Por cierto Sorrow no tardes mucho en invadir el sistema Orus.
-Sorrow: Tardare lo mismo que con el sistema Vodran.
Sorrow salio del puente de mando y del mismo Izhora.
-Kalas: Bien piloto mande este mensaje a toda la VII. "Soldado de la VII hoy aquí lucharemos por unos ideales que nuestros jefes de Coruscant no respetan, lucharemos por un pueblo que sufre, luchamos por la LIBERTAD, hoy, aquí en Onderon nos enfrentamos a una parte de la flota sith, ellos nos superan en numero, pero nosotros luchamos por algo que ellos jamás entenderán, por eso soldados de la VII os recuerdo una cosa, el enemigo no tendrá piedad de vosotros, no tengáis piedad de ellos, luchad como sabéis y la victoria será nuestra"
De pronto la flota sith salio del hiperespacio y fue recibida por fuego procedente de la VII......
Mientras en Kalee, la XIII salta al hiperespacio con destino a Orus
(Continuara)
«Korriban será lo que siempre ha sido. Un cementerio para los más oscuros Lores Sith, todavía susurrando en sus tumbas. Será siempre una fuente para el mal, sembrando amenazas a través de los milenios.»
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- Zeros Metalium
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Autor del tema - Fuera de línea
- Navegador Platino
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19 Ene 2008 00:07 #64 por Zeros Metalium
Sore wa himitsu desu
Respuesta de Zeros Metalium sobre el tema Prologo FFW 2.0
El espacio de Dathomir estaba ya sentenciado. Las naves mandalorianas navegaban de aqui para alla, sintiendose amas de la orbita del planeta verde. Miles y miles de naves se encontraban patrullando, victoriosas de una batalla que no se habia producido. Pero esto solo era la calma antes de la tempestad....
Con el "Valkir" en reparaciones y sin posibilidad de liderar la flota, la nave de Erzsebet Bathory se encargaba de dar las directrices al resto de los cruceros. El crucero de mando "El Empalador" estaba al 90% de su actividad despues del desafortunado desastre con el "Viuda Negra". Pero eso no fue excusa para que detectaran una señal inquietante.
Suboficial: General Erzsebet, se detecta varios objetos que atraviesan el hiperespacio.
Erzsebet: Bien. Nuestra primera pieza del dia.
Suboficial: Creo que vamos a ser nosotros las victimas señor.
Erzsebet: ¿Que quieres decir?
Suboficial: Vera, esta pantalla es capaz de mostrar 100000 unidades...
Erzsebet: ¿Y que importa eso ahora?
Suboficial: Que marca 100000 unidades. Puede que haya mas.
Erzsebet: Maldicion. Alerte a toda la flota. Preparados para el combate. ¿Cuanto tiempo tenemos?
Suboficial: El primer objeto tiene que estar... saliendo del hiperespacio.
Erzsebet no podia hablar. Solo giro su mirada hacia la cristalera del puente de mando, donde podia observar como el vacio espacio se convertia en varios de miles de naves republicanas. Solo a simple vista, superaban a la flota mandaloria 4 a 1. Antes de que el general Bathory pudiera dar otra orden, la orbita planetaria, antes propiedad de la flota mandaloriana, estaba rodeada por fuerzas de la Republica.
Coronel: General Erzsebet, mensaje desde el buque insignia, el Fahrenheit.
Erzebet: Identifiquen de que nave se trata y preparen las armas. Pasen la transmision por el canal principal.
El cristal se convertia en una pantalla donde se proyectaba una imagen tridimesional. En el se podia ver la figura de un general, con demasiadas insignias para ser un simple alto mando militar.
James: Aqui James McCloud, general de la 2ª division de asalto pesado de la Republica: la flota Condor. Solicito la comparecencia del mando de la invasion de Dathomir.
Ezsebet: Aqui el General Ezsebet, al mando de la flota mandaloriana. ¿Que desea?
James: Con motivo del ataque perpetrado a Dathomir, solicito que autoriceis el paso a todas las naves no militares con autorizacion de transporte de civiles.
Ezsebet: Eso es inviable. Estamos buscando en la superficie a un preso fugado.
James: Este planeta ha sido republicano. Tengo autorizacion del senado para usar la fuerza si la peticion es denegada.
Ezsebet: Pues entonces ya has contestado. Corto.
Bathory quedo pensando durante 2 segundos. Volvio a abrir sus labios para darle una nueva orden al coronel.
Ezsebet: Establezca conexion con Mandalore. Es urgente.
Continuara.
Con el "Valkir" en reparaciones y sin posibilidad de liderar la flota, la nave de Erzsebet Bathory se encargaba de dar las directrices al resto de los cruceros. El crucero de mando "El Empalador" estaba al 90% de su actividad despues del desafortunado desastre con el "Viuda Negra". Pero eso no fue excusa para que detectaran una señal inquietante.
Suboficial: General Erzsebet, se detecta varios objetos que atraviesan el hiperespacio.
Erzsebet: Bien. Nuestra primera pieza del dia.
Suboficial: Creo que vamos a ser nosotros las victimas señor.
Erzsebet: ¿Que quieres decir?
Suboficial: Vera, esta pantalla es capaz de mostrar 100000 unidades...
Erzsebet: ¿Y que importa eso ahora?
Suboficial: Que marca 100000 unidades. Puede que haya mas.
Erzsebet: Maldicion. Alerte a toda la flota. Preparados para el combate. ¿Cuanto tiempo tenemos?
Suboficial: El primer objeto tiene que estar... saliendo del hiperespacio.
Erzsebet no podia hablar. Solo giro su mirada hacia la cristalera del puente de mando, donde podia observar como el vacio espacio se convertia en varios de miles de naves republicanas. Solo a simple vista, superaban a la flota mandaloria 4 a 1. Antes de que el general Bathory pudiera dar otra orden, la orbita planetaria, antes propiedad de la flota mandaloriana, estaba rodeada por fuerzas de la Republica.
Coronel: General Erzsebet, mensaje desde el buque insignia, el Fahrenheit.
Erzebet: Identifiquen de que nave se trata y preparen las armas. Pasen la transmision por el canal principal.
El cristal se convertia en una pantalla donde se proyectaba una imagen tridimesional. En el se podia ver la figura de un general, con demasiadas insignias para ser un simple alto mando militar.
James: Aqui James McCloud, general de la 2ª division de asalto pesado de la Republica: la flota Condor. Solicito la comparecencia del mando de la invasion de Dathomir.
Ezsebet: Aqui el General Ezsebet, al mando de la flota mandaloriana. ¿Que desea?
James: Con motivo del ataque perpetrado a Dathomir, solicito que autoriceis el paso a todas las naves no militares con autorizacion de transporte de civiles.
Ezsebet: Eso es inviable. Estamos buscando en la superficie a un preso fugado.
James: Este planeta ha sido republicano. Tengo autorizacion del senado para usar la fuerza si la peticion es denegada.
Ezsebet: Pues entonces ya has contestado. Corto.
Bathory quedo pensando durante 2 segundos. Volvio a abrir sus labios para darle una nueva orden al coronel.
Ezsebet: Establezca conexion con Mandalore. Es urgente.
Continuara.
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- Nest_Vader
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28 Ene 2008 03:16 #65 por Nest_Vader
"Todo lo que tienes lo perderás"
Respuesta de Nest_Vader sobre el tema Prologo FFW 2.0
Zeros Metalium se detuvo en el umbral del refugio ahora vacío y contempló a su presa, sintiendo que la sorpresa de Darth Nest llenaba toda el ambiente. Estaba atrapado. El Sith lo sabía y el mercenario también, y eso hacía más glorioso aun ese momento para el cazador de recompensas. Éste sonrió con calma.
Había llegado con rapidez a los sitios de la ciudad por los que pasó Nest, topándose con integrantes del escuadrón Omega, quienes fueron víctimas del inmenso poder del oscuro ser. Zeros llegó a perder la pista del Sith, pero un rápido reconocimiento del poder que emano éste en su combate contra los subordinados mandalorianos, le reveló su único destino lógico. Y durante todo ese tiempo Zeros había actuado con la menor conexión posible de la Fuerza, ocultándose a su abrazo. Había vivido por tanto tiempo dentro de las poderosas fronteras de la mística energía que el dejar de hacerlo hizo que se sintiera desnudo y ciego, pero esto fue necesario para no delatarse ante lord Nest. Sin embargo, el Sith llegó a percibirle en algún momento.
Zeros había observado el edificio en el que se encontraban, viendo en él sólo unas pocas ventanas de acero transparente y una única puerta al interior. Ni intentándolo podría haber concebido una trampa mejor. Todavía más apartado de la Fuerza de como lo había estado en años, corrió hacia el lugar de donde provenía el terrible grito de furia que casi devastó una manzana del centro de la capital. Allí lo había hallado, por fin, y esperó el instante para entrar en acción. Cuando ese instante llegó, Zeros volvió a rodearse de la Fuerza, disfrutando de la sensación mientras lo envolvía.
Estando frente al mercenario, Nest avanzó un paso, encendiendo la hoja de su sable de luz. Al mismo tiempo, Zeros Metalium hizo lo propio. Había sido un momento perfecto, pero como todos los que son así, había sido fugaz, quedando ya atrás. Era tiempo de crear otro mucho más satisfactorio: el de acabar con el enemigo, desde la perspectiva de cualquiera de los dos.
— Al fin nos encontramos — declaró Zeros.
— No sé cómo, pero siento un gran poder dentro de ti — emitió la siniestra voz de Nest.
— En ese caso, tendrá que esmerarse.
— Por fin un verdadero oponente.
— Que comience la fiesta.
Durante unos segundos, el Sith supo que Zeros se sintió paralizado por los latidos de su corazón increíblemente largos, y derrotado por sus propias emociones. Parecía que el miedo, las ansias y la desesperación hubieran clavado sus garras en él, dejándolo sin voluntad.
Zeros se enfrentaría al enemigo de la galaxia entera: a un Sith que era mucho más poderoso en la Fuerza que él, y eso es decir mucho. Lord Nest había matado a muchos Jedi, a los mejores luchadores de la Orden, aunque ya no lo recordase; había conseguido que la balanza se inclinara del lado del Imperio y del Lado Oscuro. El mercenario nunca había querido tener a ese ser como enemigo. Sin embargo, en él se despertaron los años de entrenamiento del pasado que casi se habían convertido en un instinto. Sus ganas de rendirse fueron acalladas. Zeros abrazó la Fuerza. No hay paz; hay pasión.
Ambos guerreros estaban calmados. Seguían siendo muy conscientes de que cualquiera podía morir, mas era una preocupación muy lejana. Si la muerte era inevitable, entonces sólo importaba la manera de enfrentarse a ella. Los portadores de sables láser eran estupendos espadachines, y el recuerdo de tal cosa acudió al Sith. Su estilo, su técnica… todo estaba en su cabeza. Lo sabía. Ahora atacaría.
Zeros supo lo que tenía que hacer. Con un pensamiento, cerró la puerta del refugio y estropeó el mecanismo de la cerradura para que la puerta no pudiera abrirse. La hoja rubí del sable de Darth Nest giró cuando él saltó, y el mercenario avanzó para recibirlo. Los rayos de energía de las espadas de los contendientes entrechocaron en una lluvia de chispas. Zeros sintió un cambio en la Fuerza cuando el lord Sith empezó a atacarle. Interesante; era más poderoso de lo que él había supuesto. No importaba, claro. Él, que se había entrenado toda la vida para cazar Jedi y cumplir con sus cometidos, no podía fallar en acabar con Nest, ni siquiera por el hecho de que se tratase de quien se trataba. Sin embargo, no era sencillo el trabajo encomendado por Mandalore, pero era la única manera de que pudiera atrapar a Kane. Si no capturaba a este Sith, que en realidad era mucho más peligroso que el pirata, aunque no tuviese memoria, moriría allí. No había salida del edificio, y ninguno de los dos iría a ninguna parte.
Nest giró la hoja de su sable en un amplio arco por encima de su cabeza, lo más indicado para separar la parte superior del cuerpo de la inferior, y el mercenario bloqueó el golpe con su arma, desviando la espada contraria para ir más allá de ella. El Sith cambió de dirección, cargando hacia adelante para atravesarle el corazón. Su envite fue desviado por el cazador de recompensas con un golpe descendente, al tiempo que elevaba la punta para destriparlo. Pero Nest ya no estaba en el mismo sitio, ya que había dado una voltereta hacia atrás, aterrizando en una posición defensiva.
Darth Nest le enseñó a su rival sus dientes podridos. Era un digno contrincante para ser un mercenario, pues eso le parecía. En ese momento no recordaba ningún maestro Jedi, de los pocos que recordaba, que viviera en la Fuerza con más intensidad que Zeros. Mas acabaría por matarlo. Lo deseaba tanto como Metalium lo temía. El Sith lanzó un ataque simultáneo, usando la Fuerza para arrojar contra Zeros una llave energética oxidada y un cubo lleno de cierres viejos que había sobre una mesa, al tiempo que él mismo saltaba hacia adelante, moviendo el sable láser en una variante de la “ola de la muerte” del tëras käsi.
Cada acto efectuado por Zeros era concienzudo y bien definido, pero no estaba precedido de ninguna emoción o pensamiento consciente. La Fuerza lo guiaba, ayudándole a realizar los relampagueantes movimientos necesarios para desviar los de Darth Nest, y hasta a contraatacar. Pero no bastaba con eso. El Sith era el mejor luchador que había visto Metalium. Sus movimientos eran precisos, su control de la Fuerza el de un músico bith tocando un intrincado solo. Todo lo cual hacía más urgente acabar con su presa lo antes posible. Empleó la Fuerza para desviar unos trozos de ferrocreto que le había lanzado Nest, pero algunos pedazos le alcanzaron en las piernas y en el torso cuando saltó cinco metros hasta una pasarela que recorría toda la longitud de la sala. Al aterrizar, captó un atisbo del rostro furioso del oscuro guerrero, enmarcado en la crueldad del pasado que no recordaba. Apenas tuvo tiempo para recobrar el aliento antes de que el Sith volviera a estar ante él. No tenía ojos, lo cual era hipnótico y hacía que contrastara siniestramente con la piel podrida y negra que le cubría el rostro. Esto no le impidió bloquear sus golpes cuando redobló sus ataques, haciendo girar la hoja carmesí con tal rapidez que parecía fundirse para formar un escudo rojizo. Cuando Zeros interpuso su sable entre el de su oponente, se oyó un siseo, y saltó un fogonazo de chispas en el momento en que se separaron, el mercenario para desviar el golpe, el Sith para reiniciar su bombardeo de estocadas. Se supone que era Metalium quien tenía que atacar a Nest para capturarlo, no al revés.
Nest intentó acertarle de lleno al cazador de recompensas, pero él ya no estaba allí, al haberse propulsado lateralmente hacia una nueva posición situada a un metro de distancia, con el sable de luz apuntando al pecho de su rival. Y el Sith atacó, golpeando a izquierda-derecha-izquierda en una serie de mandobles que dejaron agotado a Zeros, pese a estar ayudado por la Fuerza. La oscuridad presente en lord Nest era demasiado poderosa. Y lo peor, el mercenario lo sabía, es que la mayor parte aún estaba dormida en su amnesia. Metalium desvió los golpes, forzando a su mente a no seguir la táctica de su contrincante, a relajarse y mantener su profunda conexión con la Fuerza. Los pensamientos eran un riesgo. Notaba que su enemigo no compartía esa debilidad. Tenía un mayor control consciente del poder, y eso le daba ventaja. “Con razón fue quien fue y lo que fue, antaño”, pensó Zeros. Si él intentaba aumentar su control de la energía, reduciría su capacidad para reaccionar. No obstante, si no lo hacía así, sólo podría defenderse. El dilema reverberó en el cazador mientras mantenía su conexión con el entorno que lo rodeaba, explorando con sus sentidos, buscando alguna solución con la mente, pues ningún arma de las que poseía le ayudaría. Cuando encontró una forma de vencer al contendiente opuesto, la examinó y se dio cuenta de que era su única posibilidad.
Continuará...
Había llegado con rapidez a los sitios de la ciudad por los que pasó Nest, topándose con integrantes del escuadrón Omega, quienes fueron víctimas del inmenso poder del oscuro ser. Zeros llegó a perder la pista del Sith, pero un rápido reconocimiento del poder que emano éste en su combate contra los subordinados mandalorianos, le reveló su único destino lógico. Y durante todo ese tiempo Zeros había actuado con la menor conexión posible de la Fuerza, ocultándose a su abrazo. Había vivido por tanto tiempo dentro de las poderosas fronteras de la mística energía que el dejar de hacerlo hizo que se sintiera desnudo y ciego, pero esto fue necesario para no delatarse ante lord Nest. Sin embargo, el Sith llegó a percibirle en algún momento.
Zeros había observado el edificio en el que se encontraban, viendo en él sólo unas pocas ventanas de acero transparente y una única puerta al interior. Ni intentándolo podría haber concebido una trampa mejor. Todavía más apartado de la Fuerza de como lo había estado en años, corrió hacia el lugar de donde provenía el terrible grito de furia que casi devastó una manzana del centro de la capital. Allí lo había hallado, por fin, y esperó el instante para entrar en acción. Cuando ese instante llegó, Zeros volvió a rodearse de la Fuerza, disfrutando de la sensación mientras lo envolvía.
Estando frente al mercenario, Nest avanzó un paso, encendiendo la hoja de su sable de luz. Al mismo tiempo, Zeros Metalium hizo lo propio. Había sido un momento perfecto, pero como todos los que son así, había sido fugaz, quedando ya atrás. Era tiempo de crear otro mucho más satisfactorio: el de acabar con el enemigo, desde la perspectiva de cualquiera de los dos.
— Al fin nos encontramos — declaró Zeros.
— No sé cómo, pero siento un gran poder dentro de ti — emitió la siniestra voz de Nest.
— En ese caso, tendrá que esmerarse.
— Por fin un verdadero oponente.
— Que comience la fiesta.
Durante unos segundos, el Sith supo que Zeros se sintió paralizado por los latidos de su corazón increíblemente largos, y derrotado por sus propias emociones. Parecía que el miedo, las ansias y la desesperación hubieran clavado sus garras en él, dejándolo sin voluntad.
Zeros se enfrentaría al enemigo de la galaxia entera: a un Sith que era mucho más poderoso en la Fuerza que él, y eso es decir mucho. Lord Nest había matado a muchos Jedi, a los mejores luchadores de la Orden, aunque ya no lo recordase; había conseguido que la balanza se inclinara del lado del Imperio y del Lado Oscuro. El mercenario nunca había querido tener a ese ser como enemigo. Sin embargo, en él se despertaron los años de entrenamiento del pasado que casi se habían convertido en un instinto. Sus ganas de rendirse fueron acalladas. Zeros abrazó la Fuerza. No hay paz; hay pasión.
Ambos guerreros estaban calmados. Seguían siendo muy conscientes de que cualquiera podía morir, mas era una preocupación muy lejana. Si la muerte era inevitable, entonces sólo importaba la manera de enfrentarse a ella. Los portadores de sables láser eran estupendos espadachines, y el recuerdo de tal cosa acudió al Sith. Su estilo, su técnica… todo estaba en su cabeza. Lo sabía. Ahora atacaría.
Zeros supo lo que tenía que hacer. Con un pensamiento, cerró la puerta del refugio y estropeó el mecanismo de la cerradura para que la puerta no pudiera abrirse. La hoja rubí del sable de Darth Nest giró cuando él saltó, y el mercenario avanzó para recibirlo. Los rayos de energía de las espadas de los contendientes entrechocaron en una lluvia de chispas. Zeros sintió un cambio en la Fuerza cuando el lord Sith empezó a atacarle. Interesante; era más poderoso de lo que él había supuesto. No importaba, claro. Él, que se había entrenado toda la vida para cazar Jedi y cumplir con sus cometidos, no podía fallar en acabar con Nest, ni siquiera por el hecho de que se tratase de quien se trataba. Sin embargo, no era sencillo el trabajo encomendado por Mandalore, pero era la única manera de que pudiera atrapar a Kane. Si no capturaba a este Sith, que en realidad era mucho más peligroso que el pirata, aunque no tuviese memoria, moriría allí. No había salida del edificio, y ninguno de los dos iría a ninguna parte.
Nest giró la hoja de su sable en un amplio arco por encima de su cabeza, lo más indicado para separar la parte superior del cuerpo de la inferior, y el mercenario bloqueó el golpe con su arma, desviando la espada contraria para ir más allá de ella. El Sith cambió de dirección, cargando hacia adelante para atravesarle el corazón. Su envite fue desviado por el cazador de recompensas con un golpe descendente, al tiempo que elevaba la punta para destriparlo. Pero Nest ya no estaba en el mismo sitio, ya que había dado una voltereta hacia atrás, aterrizando en una posición defensiva.
Darth Nest le enseñó a su rival sus dientes podridos. Era un digno contrincante para ser un mercenario, pues eso le parecía. En ese momento no recordaba ningún maestro Jedi, de los pocos que recordaba, que viviera en la Fuerza con más intensidad que Zeros. Mas acabaría por matarlo. Lo deseaba tanto como Metalium lo temía. El Sith lanzó un ataque simultáneo, usando la Fuerza para arrojar contra Zeros una llave energética oxidada y un cubo lleno de cierres viejos que había sobre una mesa, al tiempo que él mismo saltaba hacia adelante, moviendo el sable láser en una variante de la “ola de la muerte” del tëras käsi.
Cada acto efectuado por Zeros era concienzudo y bien definido, pero no estaba precedido de ninguna emoción o pensamiento consciente. La Fuerza lo guiaba, ayudándole a realizar los relampagueantes movimientos necesarios para desviar los de Darth Nest, y hasta a contraatacar. Pero no bastaba con eso. El Sith era el mejor luchador que había visto Metalium. Sus movimientos eran precisos, su control de la Fuerza el de un músico bith tocando un intrincado solo. Todo lo cual hacía más urgente acabar con su presa lo antes posible. Empleó la Fuerza para desviar unos trozos de ferrocreto que le había lanzado Nest, pero algunos pedazos le alcanzaron en las piernas y en el torso cuando saltó cinco metros hasta una pasarela que recorría toda la longitud de la sala. Al aterrizar, captó un atisbo del rostro furioso del oscuro guerrero, enmarcado en la crueldad del pasado que no recordaba. Apenas tuvo tiempo para recobrar el aliento antes de que el Sith volviera a estar ante él. No tenía ojos, lo cual era hipnótico y hacía que contrastara siniestramente con la piel podrida y negra que le cubría el rostro. Esto no le impidió bloquear sus golpes cuando redobló sus ataques, haciendo girar la hoja carmesí con tal rapidez que parecía fundirse para formar un escudo rojizo. Cuando Zeros interpuso su sable entre el de su oponente, se oyó un siseo, y saltó un fogonazo de chispas en el momento en que se separaron, el mercenario para desviar el golpe, el Sith para reiniciar su bombardeo de estocadas. Se supone que era Metalium quien tenía que atacar a Nest para capturarlo, no al revés.
Nest intentó acertarle de lleno al cazador de recompensas, pero él ya no estaba allí, al haberse propulsado lateralmente hacia una nueva posición situada a un metro de distancia, con el sable de luz apuntando al pecho de su rival. Y el Sith atacó, golpeando a izquierda-derecha-izquierda en una serie de mandobles que dejaron agotado a Zeros, pese a estar ayudado por la Fuerza. La oscuridad presente en lord Nest era demasiado poderosa. Y lo peor, el mercenario lo sabía, es que la mayor parte aún estaba dormida en su amnesia. Metalium desvió los golpes, forzando a su mente a no seguir la táctica de su contrincante, a relajarse y mantener su profunda conexión con la Fuerza. Los pensamientos eran un riesgo. Notaba que su enemigo no compartía esa debilidad. Tenía un mayor control consciente del poder, y eso le daba ventaja. “Con razón fue quien fue y lo que fue, antaño”, pensó Zeros. Si él intentaba aumentar su control de la energía, reduciría su capacidad para reaccionar. No obstante, si no lo hacía así, sólo podría defenderse. El dilema reverberó en el cazador mientras mantenía su conexión con el entorno que lo rodeaba, explorando con sus sentidos, buscando alguna solución con la mente, pues ningún arma de las que poseía le ayudaría. Cuando encontró una forma de vencer al contendiente opuesto, la examinó y se dio cuenta de que era su única posibilidad.
Continuará...
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- Ralph Maul
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28 Ene 2008 03:22 #66 por Ralph Maul
Mandalorians don't make threats. We make promises.
Respuesta de Ralph Maul sobre el tema Prologo FFW 2.0
Llamada Urgente para Lord Mandalore.
Remitente: General Erzebet Batory desde el Crucero estelar “el Empalador”
Mandalore: Adelante General.
Erzebet: Mi señor, lamento interrumpirlo pero se han complicado las cosas alrededor de la órbita.
Mandalore: ya lo sé! Aquí en tierra pudimos detectar la disrupción del continuo tiempo-Espacio, lo que no pensamos en que la flota fuera tan grande.
Erzebet: nosotros tampoco mi lord. Espero sus órdenes…
Mandalore: ¿Ordenes?.. Si es mi general en jefe, es porque confío en sus habilidades.. una de las batallas más importantes de la historia Mandaloriana, está a punto de llevarse a cabo, no creerá que dejare mi puesto ahora.. ¿o sí?
Erzebet: En lo absoluto.. Solo que.. (Le interrumpe)
Mandalore: Pues entonces encárguese.. aunque son superen por cuarto, cinco, seis, diez veces, han de recordar que somos Mandaloriano!, LOS MEJORES PILOTOS DE LA GALAXIA!, confío en que usted pueda llevar las negociaciones pertinentes General.
Erzebet: Si mi señor, así será! No lo defraudare…
Mandalore: solo he de pedirle una cosa: resguarde al Valkir a toda costa! Ese crucero es de suma vitalidad para nuestras operaciones!
Erzebeth: Así será Lord Mandalore defenderá la órbita de nuestro planeta con mi vida si es necesario.
Mandalore: espero no tenga que llegar a eso.. Corto y fuera..
Continuara.
Remitente: General Erzebet Batory desde el Crucero estelar “el Empalador”
Mandalore: Adelante General.
Erzebet: Mi señor, lamento interrumpirlo pero se han complicado las cosas alrededor de la órbita.
Mandalore: ya lo sé! Aquí en tierra pudimos detectar la disrupción del continuo tiempo-Espacio, lo que no pensamos en que la flota fuera tan grande.
Erzebet: nosotros tampoco mi lord. Espero sus órdenes…
Mandalore: ¿Ordenes?.. Si es mi general en jefe, es porque confío en sus habilidades.. una de las batallas más importantes de la historia Mandaloriana, está a punto de llevarse a cabo, no creerá que dejare mi puesto ahora.. ¿o sí?
Erzebet: En lo absoluto.. Solo que.. (Le interrumpe)
Mandalore: Pues entonces encárguese.. aunque son superen por cuarto, cinco, seis, diez veces, han de recordar que somos Mandaloriano!, LOS MEJORES PILOTOS DE LA GALAXIA!, confío en que usted pueda llevar las negociaciones pertinentes General.
Erzebet: Si mi señor, así será! No lo defraudare…
Mandalore: solo he de pedirle una cosa: resguarde al Valkir a toda costa! Ese crucero es de suma vitalidad para nuestras operaciones!
Erzebeth: Así será Lord Mandalore defenderá la órbita de nuestro planeta con mi vida si es necesario.
Mandalore: espero no tenga que llegar a eso.. Corto y fuera..
Continuara.
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