
| Altura: | 0,8 metros |
| Rango: | Guerrero |
| Afiliación: | Ninguna |
| Clasificación: | Ewok |
| Arma personal: | Lanza |
| Planeta hogar: | Endor |
| Primera aparición: | El Regreso del
Jedi (Episodio VI) |
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Wicket vive con su familia en la Villa Árbol Luminoso, construida cincuenta metros arriba entre las ramas de los árboles de trescientos metros de alto que habitan el mundo. Su padre es Deej, y su madre es Shodu. Wicket es el más joven de tres hermanos, incluyendo a Weechee, y Widdle. Wicket es el bisnieto de Erpham Warrick, un famoso Ewok que luchó contra los Duloks años antes, utilizando un arma creada especialmente para dicho propósito. Como los otros Ewoks, Wicket es valiente y leal, aunque sospecha y es cauteloso de cosas extrañas. Demasiados roces con los depredadores han mantenido a todos los Ewoks alertas. A pesar de que su visión es pobre, su elevado sentido del olfato, y un rudimentario conocimiento de la Fuerza, les ayudaron a advertirles de ellos ante el peligro. A pesar de que ellos son tecnológicamente primitivos, los Ewoks son sorprendentemente intuitivos, utilizando lanzas y hondas con más acierto que una pistola blaster cargada. En lo alto de sus villas, los Ewoks rinden culto a los espíritus guardianes que ellos creen que viven en los árboles. Su música alegre, de tambores, cantos y danzas han pasado canciones e historias generación tras generación. Auque es completamente leal a su tribu, Wicket siempre ha mostrado una curiosidad por explorar lo desconocido, lo cual resultó en muchas aventuras compartidas con sus hermanos, sus amigos Teebo, Logray, Paploo, Latara, y Malani, y su mejor amiga la Princesa Kneesaa. Cuando era más niño, Wicket y sus compañeros tuvieron muchas batallas con los Duloks, primos de los Ewoks los cuales son más altos y delgados. Los Duloks eran liderados por el Rey Gorneesh, un tirano de un solo ojo y pies rojos. Los Ewoks también enfrentaron al malvado Morag, la bruja Tulgah, los gigantes verdes Phlogs, los reptiles carnívoros Froschs, y los Guerreros Dandelion. La vida de Wicket no siempre estuvo llena de conflictos, él recolectaba bayas arco iris para la Fiesta de la Luna de la Cosecha, disparaba en las competencias de arquería del festival, volaba con deslizadores junto a Teebo y pescaba en los arroyos y ríos cercanos. Wicket y Kneesaa ayudaron a salvar los árboles antiguos de los bosques cuando los gigantes Phlogs llegaron del otro lado de la luna para tirarlos abajo. Los Phlogs viajaron desde una tierra llamada Simoom, la cual hace mucho tiempo era el hogar de los Ewoks, y con la ayuda de Logray, Wicket y la Princesa Kneesaa expulsaron a los invasores hacia allí. Como recompensa, el Consejo de Ancianos hicieron a Wicket y Kneesaa miembros honorarios del Consejo. A pesar de que este título otorgaba privilegios, los jóvenes Ewoks nunca alardeaban de ello. Logray también fue nombrado sanador de la tribu. Más allá del heroísmo de Wicket, cuando él decidió convertirse en sanador, y preguntar para ser el aprendiz de Logray, el Ewok más viejo le rechazó. Logray encontró a Wicket muy testarudo y apresurado, pero cuando Wicket se probó a sí mismo al curar la vida de Latara quien se encontraba enfermo, Logray reconsideró el hecho y aceptó a Wicket como su aprendiz. El aprendizaje, sin embargo, no iba a durar mucho, y Wicket y Logray siguieron rumbos separados. En una tarde, Deej se encontraba en la búsqueda de sus hijos, Weechee y Widdle, cuando hallaron un crucero espacial que había impactado en la superficie. Dentro, los tres encontraron a dos niños humanos, Cindel y Mace Towani. Los Ewoks llevaron a los niños a su villa, donde se encargaron de curar a Cindel. Esta y Wicket se convirtieron en buenos amigos mientras ella era curada. Cuando los niños humanos descubrieron que sus padres perdidos estaban cautivos del gigante Gorax, ellos preguntaron por ayuda a los Ewoks para rescatar a su madre y su padre. Deej y sus tres hijos se agruparon con los niños Towani, y pronto lo haría el leñador Ewok, Chukha. Más tarde, una sacerdotisa llamada Kaink se les uniría. Los ocho encontraron muchos obstáculos y nuevas experiencias a lo largo de su camino, desde monstruos Borra hasta mortales trampas de agua. Wicket salvó la vida de Mace utilizando un bastón mágico que Logray le había dado. Más allá de la valentía del joven Ewok, cuando el grupo se decidió a entrar a la fortaleza del Gorax, Deej hizo que Wicket permaneciera con Widdle dentro de la entrada de la caverna, para proteger a Cindel. En las murallas oscuras de la fortaleza, Mace y los remanentes cuatro Ewoks encontraron a una araña gigante, y luego confrontaron al mismo Gorax. Mientras tanto, debajo de allí, Wicket también había confrontado a una araña gigante, y valientemente utilizó su lanza para matarla, salvando a Cindel y a su propio hermano. En la cueva del Gorax, Weechee y una amiga de Mace, llamada Izrina, distrajeron al gigante, mientras Chukha y Mace liberaban a los padres humanos, Jeremitt y Catarine. En la resultante batalla Chukha fue muerto. La familia de Wicket llevó a la reunida familia Towani de nuevo a su villa, donde ellos celebraron su buena fortuna. Logray presentó a todos los heroicos Ewoks, incluyendo a Wicket, el ala de esperanza, como la utilizaba su padre guerrero, Deej. Varios meses más tarde, Jeremitt logró reparar la nave lo suficiente para que la familia pudiese abandonar Endor. En esta ocasión Cindel y Wicket se habían convertido en los mejores amigos, y Wicket incluso había aprendido los principios del lenguaje Básico. Un día, cuando Wicket y Cindel regresaban a la villa, ellos se impactaron al encontrar que esta estaba siendo atacada por enormes Merodeadores. Mace y Catarine fueron asesinados en la batalla, y Wicket fue capturado. Un corto período después, Cindel fue capturada también, y puesta en una reja junto a Wicket y otros Ewoks. Ellos escaparon y fueron perseguidos en la cueva por los Merodeadores. La siguiente mañana, Cindel y Wicket encontraron a la extraña e increíblemente rápida criatura conocida como Teek, y su amo humano, un ermitaño llamado Noa. El propio crucero estelar del viejo hombre se había estrellado en el planeta años antes, y necesitaba un cristal oscilador sí quería abandonar Endor. Noa se encontró uniéndose a la huérfana Cindel en casi una relación de abuelo. Días después, Cindel fue capturada, esta vez por Charal, quien llevó a la niña Ewok al castillo del Rey Merodeador Terak. Noa, Wicket, y Teek rescataron a Cindel y los otros Ewoks de los calabozos de Terak, pero Charal acertó en sus planes, ya que fueron conducidos al crucero espacial de Noa, ellos entablaron una amarga batalla con los Ewoks, y Wicket fue capturado en una trampa. Él fue rescatado por varios de los otros Ewoks y Cindel, pero poco después Terak fue capaz de capturar a esta. La puntería aguda de Wicket con su honda quebró el anillo encantado alrededor del cuello de Terak, convirtiendo al rey en piedra, y en el proceso convirtiendo a Charal en la forma de un cuervo. Los desorganizados Merodeadores se dirigieron al bosque. Luego de que otros Ewoks fueron liberados, Cindel decidió acompañar a Noa cuando este abandonara el planeta en su crucero estelar, utilizando el cristal oscilador de la nave de los Towani, mientras Teek permaneció detrás con sus nuevos amigos Ewoks. Cindel prometió al valiente Wicket que un día regresaría. Tal vez debido a muchos roces con la magia negra durante los años, Wicket comenzó a desconfiar de la magia. Para la consternación de su tribu, él objetó a los rituales oscuros de Logray, en parte debido a que muchos de ellos involucraban el sacrificio de criaturas vivientes. Desde que el joven Wicket tubo esas diferencias con la tribu, el furioso Logray fue capaz de ridiculizarlo y humillarlo. Eventualmente, Logray se dirigió a los ancianos de la tribu para expulsar a Wicket de todos los rituales, e incluso de agradables festividades de la luna y el sol. Poco después, Logray tomó a Teebo como su nuevo aprendiz. Cuando los Imperiales arribaron por primera vez a Endor, los Ewoks se alarmaron y atemorizaron. A pesar de que muchos de ellos querían emprender una guerra a los Imperiales y sus “no animales” AT-ST y otras maquinarias, el Jefe Chirpa les recordó que sus lanzas no podían herir a las fortalezas Imperiales, y que los invasores tenían maquinarias que podían volar a través del aire o quemar los bosques. Una noche, cuando los aldeanos se agruparon alrededor de las fogatas para compartir sus novedades, el joven Wicket se presentó ante ellos. Él había visto a un AT-ST tambalearse en las rocas, caer, y explotar. Ahora los Ewoks tenían una forma de luchar contra las bestias caminantes, y las pequeñas criaturas peludas comenzaron a construir trampas. En una expedición, Wicket se topó con la Princesa Leia quien se encontraba inconsciente, y quien había caído de un speederbike durante una persecución. A pesar de que ella inicialmente le asustó, Wicket podía sentir su innata bondad. Él regresó con ella a la villa, solo para encontrar que los amigos de Leia, Han Solo, Chewbacca, Luke Skywalker, R2-D2 y C-3PO habían sido capturados por el grupo Ewok de caza. Incluso a pesar de que Wicket trataba de defender a Leia del Jefe Chirpa, tomó algunos trucos Jedi a Luke liberar a los Rebeldes. Utilizando la Fuerza, Luke levitó a C-3PO, haciendo que los Ewoks crean que la vieja leyenda de un dios dorado se había vuelto realidad. A pesar de que C-3PO le había narrado a los Ewoks la historia de la Rebelión, los ancianos de la tribu no veían el porque de involucrarse. Primero Han, luego Luke y finalmente Leia intentaron razonar con ellos, cada uno explicando la batalla a su propia manera. Finalmente Wicket dio el paso adelante, sosteniendo que tanto los Ewoks como los Rebeldes eran como las hojas de los enormes árboles del bosque, listos a los cambios de temporadas. Finalmente, habiendo escuchado su conciencia interior, las pequeñas criaturas se unieron a los Rebeldes. Wicket y los otros se unieron a Chewbacca en una batalla contra los Imperiales y sus AT-ST. Al hacerlo, ellos ayudaron a liberar a Han, Leia y los androides a desactivar el generador del campo de fuerza de la Estrella de la Muerte. Luego de que los pilotos de la Alianza destruyeran la Segunda Estrella de la Muerte en órbita sobre Endor, los Ewoks realizaron una celebración para los valientes miembros de la Alianza. El Jefe Chirpa insistió que Leia presida una celebración para otorgar a Wicket el rango de guerrero líder, para recompensarlo por su valentía. Ese día fue el de mayor orgullo en la vida del joven Ewok. Pronto, los ancianos de la tribu hablarían de Wicket como el mejor reemplazo para el Jefe Chirpa cuando el envejecido Ewok finalmente decida retirarse. Wicket y varios de sus amigos decidieron hacer de los remanentes del Imperio una parte de su mundo. Utilizando madera, sabia y hojas, ellos dieron vida orgánica a las ruinas del generador del campo de fuerza. Wicket decidió hacer un segundo hogar allí, utilizando la cabina de un AT-ST como su chimenea, y cascos de stormtroopers como tazones de comida. Él soñó con las maravillas que la Alianza había introducido en su vida, es enteramente posible que Wicket un día acompañe a un visitante de la Alianza a abandonar el planeta, y adentrarse en una galaxia llena de aventuras. |



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