
| Altura: | Desconocida |
| Rango: | Caballero Jedi
luego Aprendiz Sith y Señor Krath |
| Afiliación: | Antigua
República luego Secta Sith y Krath |
| Clasificación: | Humano |
| Arma personal: | Sable de luz |
| Planeta hogar: | Desconocido |
| Primera aparición: | Star Wars:
Imperio Oscuro Número 5 |
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Después de años de entrenamiento, el Maestro Arca sintió que los tres Jedi eran lo suficientemente fuertes para ir en su primera misión: viajar al planeta Onderon para ayudar a sofocar la guerra civil que por siglos se gestaba entre los habitantes de la ciudad y los criminales de tierras extranjeras. Maniobrando
su nave, el Nebulon Ranger, se dirigió al planeta, a pesar del ataque de los
criminales Jinetes de Bestias daban poco por esperanzarse a los Jedi. Ellos
aterrizaron en la torre de embarque de la ciudadela real en Iziz, y pronto
conocieron a la Reina Amanoa y su hija, Galia. Los Jedi pronto tendrían que
demostrar sus talentos; los Jinetes de Bestias habían descubierto una brecha en
el perímetro y atacaron la ciudadela. En la resultante batalla, los Jinetes de
Bestias secuestraron a Galia. Ulic juró salvar a la heredera de la reina, más
allá del presentimiento de Cay y Tott acerca de que algo extrañóo, fuera de
lugar, había ocurrido entre los ciudadanos de Onderon. Incluso más oscura es la historia de Iziz. La ciudad estaba llena de poder del Lado Oscuro de la Fuerza, llevado allí cuatrocientos años antes por un Señor Sith llamado Freedon Nadd. Tanto el padre de Galia, el desvalido Rey Ommin, y su madre eran uno con el Lado Oscuro. El rey estaba muriendo, mantenido vivo solo por maquinarias, pero la reina había logrado crear el problema. Ulic sintió que aún podía negociar la paz, de acuerdo a lo que se trataba la misión, y cuestionó a Galia y Oron para dirigirse con él a donde la reina y negociar. Sí no podrían encontrar razones para una tregua entre los Onderonianos, los Jedi se unirían a los Jinetes de Bestias en su ataque a Iziz. No sorpresivamente, la enfurecida Reina Amanoa lanzó un ataque de poderes del Lado Oscuro hacia ellos, repudiando a su “traidora” hija. De mala manera, el Jedi indicó a los Jinetes de Bestias comenzar su ataque masivo a Iziz. En la batalla que aconteció, el brazo izquierdo de Cay le fue cortado. La batalla había sido ganada por los Jinetes de Bestias con la ayuda del Maestro Arca, quien había arribado en su nave y utilizado sus poderes Jedi para influenciar la marea de la guerra. Arca estaba decepcionado de sus estudiantes, pero entendió que el Lado Oscuro de la Fuerza era demasiado poderoso en Onderon y que ellos seguramente hubiesen fallado. Investigando la fuente del poder del Lado Oscuro, Arca y sus estudiantes encontraron la cripta de Freedon Nadd. Abrirla resultó en la muerte de la Reina Amanoa, pero liberó el destino en el Lado Oscuro para Galia. Ella y Oron contrajeron matrimonio poco después, y su unión trajo paz al planeta por primera vez en siglos. Luego de ello, cuando Cay se ocupaba de su nuevo brazo robótico, Ulic cuestionó a Araca. ¿Cómo podría Freedon Nadd, un Jedi, haber caído en el Lado Oscuro? “Ha pasado más de una vez,” su maestro respondió. “Ruega que nunca te ocurra a ti.” La paz no prevaleció por mucho tiempo. Los seguidores de Freedon Nadd y el Lado Oscuro estaban fomentando una rebelión contra la Reina Galia. Arca y los Jedi regresaron al planeta para mantener la paz, y pronto se les uniría un cuarto Jedi, Oss Willum. De acuerdo a la sugerencia de Arca, los sarcófagos de Nadd y de la Reina Amanoa iban a ser transportados a la luna de Dxun. Antes de que las naves funerarias pudiesen despegar, los seguidores de Nadd atacaron, robaron los sarcófagos y escapando. Galia llevó al Maestro Arca y sus Jedi ante su padre, quien les presentó al espíritu de Freedon Nadd, no descansando con la Fuerza, sino retenido en Onderon por su magia Sith. El rey Ommin reveló su poder en el Lado Oscuro atacando y derrotando a Arca con un rayo oscuro. No más inválido, él capturó a Arca, escapando con él cuando Ulic defendía a su hija de los seguidores de Nadd. Ulic realizó una llamada a Ossus, un mundo fortaleza para los Jedi, y a Coruscant, hogar de la República Galáctica. Más Jedi y guerreros de la República se necesitaban en Onderon para detener el levantamiento de Freedon Nadd. El equipo de Jedi escogido para la tarea incluían a Doce Diíta, Shoaneb Culu, Grrrl Taq, Kith Kark, y Nomi Sunrider. La nave Jedi arribó a la ciudad de Iziz cuando las fuerzas de la República Galáctica atacaron sus muros para luchar contra los seguidores de Freedon Nadd. Mientras tanto, los Jedi respondieron a la señal de Ulic Qel-Droma viniendo desde la ciudadela de Modon Kira. Con la ayuda de los otros cinco Jedi, Ulic y sus guerreros fueron capaces de volcar la marea de la batalla a su favor. Los Jedi pronto se abrirían camino a la guarida subterránea del Rey Ommin. En un virtuoso ataque, Ulic utilizó su sable de luz para cortar el exoesqueleto de hierro que permitía a Ommin caminar, causando al anciano que este colapse. El malvado espíritu de Freedon Nadd apareció, arrancando al espíritu moribundo de Ommin hacia el Lado Oscuro, y dándoles a los Jedi un mortal anuncio, prometiéndoles que a pesar de que ellos pensaban que habían ganado la batalla, en el futuro ellos descubrirían que habían perdido. Cuando los Onderonianos repararon sus ciudades y sus vidas, los Jedi permanecieron en el planeta, protegiendo y explorando. Ulic y Nomi hicieron crecer un una amistad hacia el otro, pero trágicamente se terminaría. Freedon Nadd había otorgado las enseñanzas Sith a Satal Keto y Aleema, dos herederos del trono del sistema Emperatriz. Ahora, utilizando su magia Sith como parte de un grupo de usuarios de la magia del Lado Oscuro conocidos como los Krath, Satal y Aleema estaban avanzando en los caminos del Sith. La mayoría de los Jedi habían regresado a Ossus para lidiar con el problema, dejando al Maestro Arca, Ulic, Cay, Nomi y Tott detrás en Onderon. Revisando entre los materiales Sith de Freedon Nadd, Ulic encontró un talismán... y el espíritu de Freedon Nadd, todavía capaz de tomar forma. Nadd contó a Ulic que él se convertiría en uno de los más grandes Señores Sith, pero que otro sin embargo sería mayor que él. Confiado como siempre Ulic sabía que Nadd estaba intentando irritarlo. El Maestro Arca pronto asignó a Ulic y Nomi para liderar una coalición de flotas creadora de paz entre la República Galáctica y los Caballeros Jedi. Cuando la flota emergió del hiperespacio para proteger el planeta Koros Major, la gobernante Krath, Aleema atacó. En la batalla que siguió, Ulic fue herido a un lado por un fragmento. Nomi lo extrajo, utilizando la Fuerza para sanarlo. Agobiados por las naves Krath, el comandante de la República ordenó a su flota la retirada. Su muestra de poder no había funcionado y otra estrategia era necesaria. Ulic Qel-Droma fue hecho guardián del sistema Emperatriz, pero su trabajo pronto se volvería más complicado. Los Krath dejaron saber que ellos habían declarado la guerra a los Caballeros Jedi. La mayoría de los Jedi en la Galaxia convergieron en el planeta rojo de Deneba, agrupándose en el Monte Meru para discutir sus planes. Dirigiéndose al inmenso grupo Jedi, Ulic sostuvo que enfrentar a los Krath en una guerra no haría nada bueno al respecto y haría perder miles de vidas. Él propuso en vez de ello permitir a una persona, él en este caso, infiltrarse entre los Krath y encontrar los secretos de su creciente poder en los caminos Sith. Mucha discusión siguió a ello, pero antes de que una decisión pudiese ser tomada, los Krath lanzaron un grupo de androides de guerra contra los Jedi. En la batalla, el Maestro Arca fue muerto, su espíritu se unió al Lado Luminoso de la Fuerza incluso cuando su estudiante le ayudó. Ulic conquistaría el Lado Oscuro y lo destruiría desde dentro. Él vengaría a su caído Maestro Jedi. Más allá de las advertencias de muchos Maestros Jedi, Ulic permaneció firme. Abordando la nave de un contrabandista, el Kestrel Nova, él partió hacia el sistema Emperatriz. Su arribo en Cinnagar, la ciudad gobernante del sistema, no permaneció sin ser detectada por Aleema y Satak Keto, pero Aleema quería a Ulic vivo. Ella creó un intento de asesinato, y Ulic cayó en la trampa. Satal no confiaba en Ulic, y le inyectó un veneno Sith. Sí él era leal, viviría. Él vivió, pero el veneno también vivió dentro de él. Otra prueba le siguió meses después. Los guardias Krath habían capturado a Nomi Sunrider, quien se había dirigido al planeta para observar el progreso de Ulic. Satal ordenó a Ulic que ejecutara a la mujer Jedi para probar su lealtad a los Krath. Incapaz de evitar los ojos acusadores de Nomi, Ulic estuvo de acuerdo en matar a la mujer, pero Satal descubrió que Ulic aun sentía fidelidad hacia el Jedi, e intentó asesinarle a él también. Ulic sobrevivió. Nomi escapó antes de su muerte, y ella llamó al hermano de Ulic, Cay, y Tott Doneeta a la ciudadela desde su órbita planetaria en el Nebulon Ranger. A pesar de que los tres Jedi valientemente intentaron salvar a Ulic, el veneno Sith dentro de su sistema bajó sus defensas y campos en la Fuerza. El odio incontenible explotó dentro de él. Atacando a Satal en venganza, Ulic fue consumido por el Lado Oscuro. Cuando Nomi, Cay y Tott escaparon del planeta, Ulic supo que su camino no tendría regreso. Él ya no estaba con ellos. Aleema le entregó un amuleto Sith a Ulic que Satal había obtenido del espíritu de Freedon Nadd. Ella por un momento burló a Ulic, y luego la ciudad se estremeció con los rugidos de naves cazas. Nomi había liderado a los Jedi de vuelta hacia el planeta en un intento más de rescatarle del Lado Oscuro. Atacando la fortaleza Krath, Nomi forzó a Aleema, destruyendo sus ilusiones Sith. Luego Cay y Nomi intentaron hacer que Ulic confronte cuan profundamente había sido consumido por el Lado Oscuro, pero sus argumentos solo hicieron que este estalle en ira. Él atacó, hiriendo a Nomi con un rayo del Lado Oscuro. La mujer Jedi finalmente sabía que Ulic estaba perdido. Tristemente, Nomi y los otros Jedi abandonaron el lugar. Cay fue el último en retirarse, silenciosamente prometiéndose que regresaría hasta la última oportunidad. Observando a los Jedi abandonar la ciudad, Ulic Qel-Droma y Aleema se sorprendieron al ser confrontados de nuevo, en esta oportunidad por Exar Kun, principal heredero de los poderes Sith. El Jedi Oscuro atacó a Aleema con su poder y encendió su sable de luz para confrontar a Ulic. Cuando ellos batallaron, igualados en destreza, sus amuletos Sith comenzaron a emanar luz. Una inmensa energía se propagaba en el aire, y luego ellos vieron a un Señor Sith hablando del futuro desde el pasado como un Oscuro Holocron. La criatura en la visión otorgó el título de Señor Oscuro del Sith a Exar Kun, y el título de Aprendiz Sith a Ulic Qel-Droma. Ambos fueron marcados con tatuajes en sus frentes, oscuros símbolos de un poder maligno. “El antiguo Sith ha hablado,” Exar Kun dijo. “Juntos dominaremos la Galaxia.” Por varios años, nada fue escuchado sobre Ulic Qel-Droma, sin embargo, Aleema sobrevivió y lideró a los Krath. Luego, Ulic reapareció con tremendos poderes en el Lado Oscuro de la Fuerza. Él sirvió junto con el Señor Oscuro, Exar Kun, pero comandó sus propias sectas Krath. Los seguidores de Ulic fueron extremadamente militaristas y sanguinarios. Ulic comandó un accionar a través de la Galaxia que incluían la conquista, el pillaje y la destrucción, agrupando una gran armada de naves de guerra bajo su comando. La República declaró a Qel-Droma un enemigo, incluso cuando el Señor Krath se declaró a sí mismo enemigo de los Jedi. Aleema unió fuerzas con Ulic y Kun utilizando sus talentos en el Lado Oscuro de la Fuerza en la conexión con los cercanos a ellos, y sus seguidores. El resultante conflicto entre los Krath y los Jedi fue, como Ulic una vez lo predijera siendo un Jedi, una de las más grandes y sangrientas guerras que jamás la Galaxia había sido testigo. Esta era la Guerra Sith, la primera guerra en la que los poderes del Lado Oscuro fueron utilizados a masivas escalas, y las armadas de los Sith y de los Krath fueron responsables de la muerte de millones. Finalmente, Ulic Qel-Droma traicionaría a Exar Kun, liderando una agrupación de Jedi a la base de poder del Señor Sith en la luna de Yavin Cuatro. |



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