
| Altura: | 1,6 metros |
| Rango: | Bailarina |
| Afiliación: | Ninguna |
| Clasificación: | Twi'lek |
| Arma personal: | Ninguna |
| Planeta hogar: | Ryloth |
| Primera aparición: | El Regreso del
Jedi (Episodio VI) |
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Esclavizadores con frecuencia se acercaban a Ryloth, llevando a los twi’leks en sus naves para realizar servicios rigurosos en otros mundos. Con frecuencia, los cabecillas de los clanes vendían a su propia gente para ganar riqueza y protección. Oola, la hija de un cabecilla de un clan, atrapó la atención del mayordomo de Jabba el Hutt, Bib Fortuna. La joven y hermosa twi’lek fue una seductora bailarina, sus lekkus acariciaban y acentuaban sus ceremoniales movimientos. Fortuna raptó a Oola, llevándola a su complejo de contrabando junto con una pequeña llamada Sienn. Allí, ellas fueron entrenadas por otras bailarinas esclavas en más danzas seductoras. Cuatro meses más tarde, Fortuna sintió que las mujeres estaban listas. Su asistente, Jerris Ruddm las llevó a Tatooine, donde Oola soñaba con su futura lujosa vida, relajándose en cojines y bailando para apuesto nuevo maestro. Después de todo, Fortuna iba a presentar a las dos bailarinas como regalos a Jabba el Hutt, el más rico y poderoso ser en Tatooine. En Mos Eisley, Rudd hizo que Sienn y Oola se ocultaran, algo extraño estaba ocurriendo en el puerto estelar. Las bailarinas se sorprendieron cuando un humano joven de ropajes oscuros se aproximó a ellas, diciéndoles que su nombre era Luke Skywalker. Él ofreció ayudarlas a escapar de su esclavitud; él las llevaría fuera del planeta cuando sus negocios con Jabba el Hutt hallan terminado. Sienn escapó con Luke, pero Oola no abandonaría sus sueños de una buena vida en el palacio de Jabba. Sus sueños se terminaron, tan pronto como ella arribó. Jabba era grotesco, su corte estaba llena de horribles criaturas y una particularmente mala banda. El señor del crimen fue atraído por la hermosa twi’lek, y más allá que ella se rehusó a bailar para él, Jabba la agregó a su harem. Ella bailaría pronto. Dos días después, Oola conversó secretamente con el androide de protocolo, C-3PO. Él le contó a ella que Luke Skywalker arribaría al palacio de Jabba para rescatar a sus amigos. Una vez más, Oola tenía esperanzas, y luego cuando la banda tocó su versión de “Lapti Nek”. Jabba le pidió a ella que baile. Despreocupada por su pensamientos acerca del rescate por parte del joven Jedi, Oola bailó mejor de lo que lo había hecho en el pasado, finalizando su actuación con una sensual pose. Era su mejor baile, y ella había decidido que sería el ultimo que Jabba jamás vería. Jabba la empujó hacia él, para acariciarla y molestarla. Protestando, ella se resistió, empujando hacia ella su collar de su cuello y sus cadenas, y cuando Jabba la soltó, cansado del juego, él presionó el botón que abría la puertilla al pozo del Rancor, y Oola calló a su muerte. |



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