
| Altura: | Desconocida |
| Rango: | Caballero Jedi |
| Afiliación: | Antigua República |
| Clasificación: | Humano |
| Arma personal: | Sable de luz |
| Planeta hogar: | Desconocido |
| Primera aparición: | Dark Horse
Comics Número 7 |
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Desafortunadamente, el Gran Bogga el Hutt supo acerca del precioso cargamento cuando ellos aterrizaron en la Terminal de Hiperespacio de Stenness. Dos rufianes se encargaron de la distracción, mientras que un tercero se aproximó detrás, llevando un gusano gorm venenoso. La criatura mordió a Andur, matándolo instantáneamente. Nomi se apresuró a retener a su esposo, pero él ya se había vuelto uno con la Fuerza. Su forma resplandeciente apareció ante ella, diciéndole a esta que recogiera su sable de luz y se defendiera. En vida, Andur siempre sabía que Nomi era capaz de convertirse en una gran Caballero Jedi, pero ella era demasiada tímida para entrenarse en la Fuerza. Con la muerte de Andur, Nomi se transformó, y mató a dos de los rufianes. Haciendo honor a los deseos de su esposo, Nomi continuó, con su hija y su androide, en el viaje a ver al Maestro Thon. Ella aterrizó el Lightside Explorer en el planeta de Ambria. Allí, en las desoladas planicies, Nomi se encontró con el Jedi Oss Willum y a la criatura llamada el Maestro Thon. Los dos Jedi y Nomi defendieron el hogar de Thon cuando Boga el Hutt y sus rufianes, habiendo seguido la nave de Nomi, atacaron en busca de los cristales. Nomi estuvo de acuerdo en permanecer en Ambria y entrenarse para ser un Jedi, pero en los meses siguientes, Thon la ignoró. Nomi criaba a su hija, protegiéndola de los peligros con su naciente talento en la Fuerza, el cual parecía ser la habilidad de alterar los eventos con su mente. Ella no lo sabía todavía, pero este talento era una parte de la meditación Jedi. Sabiendo que una batalla con el Lado Oscuro era inminente en el otro lado de la Galaxia, Thon finalmente decidió comenzar el entrenamiento de Nomi. Su dolor por su esposo había disminuido, y ella podría ser entrenada ahora sin que sus emociones se convirtieran en un problema. Oss Willum abandonó el planeta junto con el Maestro Arca, para luchar al levantamiento de Freedon Nadd contra los aprendices Ulic y Cay Qel-Droma y el twi’lek Toff Donneta. Aún furioso por su derrota en Ambria, Boga ordenó al pirata espacial Finhead Stonebone atacar al Maestro Thon y robar los cristales Adegan. Thon había comenzado a entrenar a Nomi, pero la ahora futura Jedi se rehusaba a construir o incluso usar un sable de luz. Llevando a Nomi y su hija Vima a través del terreno exótico de su planeta, Thon les enseñó la importancia de que un sable de luz es más que un arma de defensa, este enfocaba la mente, asistiendo a la conexión del Jedi con la Fuerza. Nomi aun se rehusaba, de manera que Thon le enseñó utilizando un holocron, acerca de la batalla de milenios atrás entre el Lado Luminoso y el Lado Oscuro de la Fuerza. El Guardián del Holocrón, el Maestro Ood Bnar, profetizó que Nomi jugaría un rol importante en la venidera batalla contra el Lado Oscuro. Emociones conflictivas corrieron a través de Nommi. Ella no quería matar para defender a la Galaxia. Ella quería tomar a su hija y abandonar a Thon y comenzar una nueva vida. Por otra parte los eventos que siguieron la forzaron a decidir. Finhead Stonebone y sus piratas arribaron, atacando a Thon, Nomi aun se rehusaba a pelear, y llevó a su hija a un lugar seguro entre las rocas. Antes de que él se permitiera a sí mismo ser capturado por los piratas, Thon le había dicho que usara sus talentos especiales en la Fuerza. Nomi utilizó su conexión con la Fuerza para intensificar las agresiones de los piratas, causando que pelearan entre ellos, así como entre los hombres de Boga. Finalmente,
Nomi entendió que ella ya no podría echarse atrás. Tomando el antiguo sable
de luz de Thon, se encargó del grupo, utilizando su sable como sí lo hubiese
hecho durante años. Entre sus habilidades y los campos y rayos de Fuerza de
Thon los piratas fueron destruidos. Pocos sobrevivieron para regresar con El entrenamiento de Nomi eventualmente la llevó a ella y su hija a Ossus, el tercer planeta del sistema Adegan. Ossus fue un centro de entrenamiento Jedi, y Thon la llevó allí como aprendiz ante el Maestro Vodo-Siosk Baas. Baas la entreno en la fabricación de su propio sable de luz, utilizando uno de los cristales que su esposo le había dado. Nomi entrenó en muchas maneras Jedi en Ossus, pero un día una fatal asamblea fue reunida. El Maestro Arca había caído bajo un hechizo Sith en Onderon, y un grupo de Jedis se necesitaba para rescatarlo. Nomi fue una de aquellos elegidos para la tarea. Dejando a su hija al cuidado de otro Jedi, Nomi viajó a Onderon para llegar a la batalla contra los miembros del Lado Oscuro. La nave Jedi arribó a la imponente ciudad de Iziz, y las fuerzas de la República Galáctica destruyeron sus muros para luchar con los seguidores de Freedon Nadd. Los Jedi descendieron su nave listos para rescatar a Arca y sus estudiantes. En los muros de la fortaleza, Nomi podía sentir el Lado Oscuro, y ella lo confrontó, ignorando la salvaje batalla alrededor de ella. Nomi fue alcanzada por un disparo proveniente del Rey Ommin. Ella fue mantenida a salvo por Ulic Qel-Droma, quien los otros Jedi habían rescatado. Los Jedi sobrevivientes, cuyo número bajó a solo siete de ellos, intentaron rescatar al Maestro Arca de Ommin. El Rey fue quien personalmente los atacó, atrasándolos con los poderes de los antiguos Sith, pero Ulic prevaleció. El malvado espíritu de Freedon Nadd apareció, llevando al moribundo espíritu de Ommin hacia el Lado Oscuro y anunciando su retirada a los Jedi, prometiéndoles que aunque ellos pensaban que habían ganado la batalla, en el futuro encontrarían que la habían perdido. Durante las siguientes semanas, los Jedi permanecieron en Onderon, protegiendo al planeta y explorándolo. Nomi y Ulic se acostumbraron a la presencia del otro. Arca sabía que un levantamiento Sith se estaba desarrollando en otro sistema. Los Jedi de Ossus regresarían a su planeta para prepararse, pero Nomi permaneció detrás para entrenarse con Arca en la meditación Jedi que reveló sus talentos en la Fuerza. De la misma manera que se había convertido en una experta en la utilización del sable de luz, y una líder segura en vez de una tímida seguidora, Nomi ganaría poder en sus otros talentos. Arca pronto asignó a Nomi y Ulic que conduzcan una unión entre la flota de la República Galáctica y los Caballeros Jedi. Cuando la flota emergió del hiperespacio para proteger al planeta Koros, la gobernante de Krath llamado Aleema utilizó su magia Sith para crear ilusiones de poderosos monstruos espaciales. Nomi utilizó sus poderes para derrotar a Aleema, pero la krath movilizó un contraataque. A bordo de la nave de comando Reliance, Ulic fue impactado por uno de esos ataques, pero Nomi curó sus heridas utilizando sus talentos en la Fuerza. Mientras tanto, el comandante de la República ordenó a su flota la retirada para planear una nueva estrategia de ataque. Con la amenaza de los Sith creciendo más fuerte, la mayoría de los Jedi de la Galaxia convergieron en el rojo planeta de Deneba para discutir sus planes. Ulic Qel-Droma propuso permitir a una persona infiltrarse en el planeta Krath para encontrar los secretos de su creciente poder en el Lado Oscuro. Pero antes una decisión debía ser tomada, los krath enviaron contra ellos uno grupo de androides de guerra. En la batalla, que resulto el arribo de estos, el Maestro Arca fue asesinado. Más tarde en los resultados victoriosos de esta contienda, Nomi confrontó a Ulic, quien planeaba infiltrarse en Krath para aprender del Lado Oscuro y como destruirlo desde su interior. Ella advirtió a Ulic, sabiendo que quizás el Lado Oscuto lo poseería para siempre. Ulic no lo reconsideraría, ya que la necesidad de conquistar el Lado Oscuro y vengar a los Jedi caídos ardía dentro de él. Ilic partió al sistema a bordo de un transporte de contrabandistas, el Kestrel Nova, y despidió con un beso de Nomi. Ella sabía que la próxima vez que vería a Ulic, él sería un hombre completamente diferente. El tiempo transcurrió, con ninguna palabra referente a Ulic. Nomi junto con el hermano de Ulic, Cay, y Tott Doneeta decidieron dirigirse al sistema donde estaría Ulic. Ella viajó a la ciudad de Cinnegar sola de manera que los secretos de Ulic estarían a salvo. Una visita de una sola persona no levantaría sospechas, aunque sí lo haría la visita de tres. En la ciudad, Nomi descubrió que Ulic estaba retenido en la fortaleza de Krath. Para ganar la entrada, ella se reveló como un Jedi, y permitió que se la capturen. Desafortunadamente, los planes de Nomi se volvieron contra ella. Los líderes de la ciudad Satal Keto y Aleema, pidieron que Ulic ejecutara a la mujer Jedi de manera de probar su alianza con el Lado Oscuro. Pero Nomi se liberó y utilizó sus poderes en la Fuerza para que los guardias se atacasen unos a otros. Luego ella llamó a Cay y Tott que se encontraban en la orbita planetaria para que se dirigieran a la fortaleza. Los tres Jedi valientemente trataron de salvar a Ulic, pero él había sido inyectado con un veneno Sith. Nomi, Cay y Tott escaparon del planeta, sabiendo que Ulic no estaría más con ellos. De vuelta en Ossus, Nomi lideró un ataque a Cinnegar, acompañada por Cay Qel-Droma, Tott Doneeta, Dace Diíta, Oss Willum, y otros. A pesar de que ellos sabían que no podían vencer a los krath, tenían la esperanza de rescatar a Ulic del Lado Oscuro. Después de un exitoso ataque a Cinnegar, el trasporte desembarcó a las bestias de guerras, montadas por Nomi y otros tres Jedi. En la fortaleza Krath, Nomi se enfrentó con Aleema, destruyendo sus ilusiones Sith. Aleema se encontraba oculta detrás de su amante, Ulic, quien dio cuenta del equivoco por su intento de rescate. Nomi finalmente admitió que ella lo había arriesgado todo simplemente porque lo amaba. Trabajando con Cay, Nomi intentó hacer que Ulic confronte cuan profundamente había caído en el Lado Oscuro. En su enojo, Ulic atacó a Nomi impactándola con un rayo del Lado Oscuro proveniente de su amuleto Sith. La mujer Jedi sabía entonces lo que le habían advertido los Maestros Jedi. Ulic debería elegir abandonar el Lado Oscuro por sí mismo, o dejar perderse en la maldad. Tristemente, Nomi y los otros Jedi irremediablemente abandonaron el planeta sabiendo que esto nunca pasaría. El destino de Nomi Sunrider es desconocido, pero sus descendientes trajeron honor tanto a su nombre como a los Jedi. Miles de años después de que Nomi tomara por primera vez un sable de luz, una de sus descendientes, llamada Vima-Da-Boda, se convirtió en una prominente e ilustre Caballero Jedi. Vima sirvió a la Fuerza por cien años, pero calló en desgracia. Sin embargo, la muestra de Nomi Sunrider por siempre será leyenda en los hitos de la historia Jedi. |



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