Personajes ordenados por su aparición Personajes ordenados alfabeticamente Personajes ordenados por el marco temporal Personajes ordenados por su alineamiento Personajes ordenados de acuerdo a...


Altura: 1,6 metros
Rango: Mano del Emperador, Jedi del Lado Luminoso de la Fuerza
Afiliación: Imperio Galáctico, luego la Nueva República
Clasificación: Humano
Arma personal: Sable de luz
Planeta hogar: Desconocido
Primera aparición: Heredero del Imperio (Trilogía de la Nueva República)

 

a historia de Mara Jade está llena con vueltas y cambios en su totalidad, en medio de una batalla personal entre el Lado Oscuro de la Fuerza y el Lado Luminoso. Nada es conocido acerca de su pasado. Es un rumor que el Emperador Palpatine se apoderó de ella cuando era una niña e hizo que asesinen a sus padres. Él entrenó a Mara como su asesino personal, sensitivo a la Fuerza, enseñándole el uso del sable de luz y como usar rudimentarios poderes en el Fuerza. El mejor de sus protectores le enseñó el combate mano a mano y la puntería con un blaster, y ella también fue entrenada en técnicas de espionaje e intriga política.

Con el nombre código de “La mano del Emperador,” Mara fue asignada a operaciones que stormtroopers u otras tropas no podrían realizar. Ella ayudó a exponer traidores y eliminó o desacreditó a los enemigos de Palpatine. El más útil de los talentos en la Fuerza de Mara fue su habilidad de escuchar la llamada del Emperador desde cualquier punto en la Galaxia.

Pocas de los figuras superiores del Imperio sabían que Mara Jade era en realidad La mano del Emperador. Aquellos pocos quienes la notaban generalmente pesaban que ella era solo una hermosa joya en la colección de Palpatine, pero incluso ser vista como la acompañante del Emperador traía influencia, prestigio y respeto. La hermosa mujer de cabellos rojos y dorados realmente no amaba al Emperador o al Imperio, ella solo amaba su posición y poder.

Uno de los de los sirvientes más públicos de Palpatine fue el Señor Oscuro del Sith, Darth Vader. Mara intentó alejar su camino tanto como ella pudo de él, pero cuando Vader perdió a su hijo, Luke Skywalker, y capturó a Han Solo, las cosas comenzaron a empeorar de manera drástica.

Sabiendo que Luke eventualmente regresaría a Tatooine para rescatar a su amigo, Han Solo, Palpatine envió a Mara Jade para asesinarlo. Utilizando el nombre de Arica, ella adicionó y ganó un trabajo como bailarina en el palacio de Jabba el Hutt. Mientras que el tiempo jugaba a su favor, Jade perdió la oportunidad de matar a Skywalker cuando el hutt llevó a Luke y sus amigos hacia el Gran Pozo de Carkoon para su ejecución. Mara abandonó el palacio de Jabba, sintiendo su derrota y el reproche mental del Emperador por su decepción. Ellos discutirían las consecuencias luego en su próxima misión en Svivren.

Esta fue una discusión que nunca ocurriría, con el transcurso de los días, el Emperador estaba muerto, a manos de Darth Vader, la Segunda Estrella de la Muerte fue destruida en órbita sobre la luna de Endor, y el Imperio se encontraba en confusión ya que varios grupos se disputaban el control, y en el proceso, la desconocida Mano del Emperador perdió todo. Todo lo que Mara Jade tenía en su mente era el último mensaje que el Emperador le había enviado: “Matarás a Luke Skywalker.”

Mara pasó los próximos cuatro años y medio viajando en la Galaxia, tomando cualquier trabajo de manera de sobrevivir. Sin el Emperador cerca, la mayoría de sus talentos en la Fuerza desaparecieron, y ella no fue lo suficientemente bien instruida para entrenarse por sí misma. Con el tiempo Mara se volvió Karrima Janisih, la sirvienta en la cantina de Phorliss; Marelis una miembro de una pandilla de swoops en Caprioril; y Celina Marniss, una mecánico en Tropis-on-Varont, este ciertamente era su último trabajo que cambiaría su vida.

Dos humanos aterrizaron en la Gran Jungla de Varont, preguntando por la reparación de su hiperimpulsor, en su vehículo el Uwana Buyer. El más llamativo de los dos era Pandis Hart del Consejo Sif-Uwana, mientras que su acompañante musculoso era el Capitán Seoul. Los dos eran requeridos a dirigirse a un safari de casería en Marodin con los asociados del señor del crimen Gamgalon. Antes de que ellos abandonasen el lugar, Hart verbalmente peleó con Mara/Celina y cada uno de ellos abandonó la conversación sabiendo que el otro no era quien parecía.

“Hart” y “Seoul” eran en realidad los importantes contrabandistas Talon Karrde y su segundo al comando, Tapper Quelev. Ellos irrumpirían en la rentabilidad de los safaris como un riesgo en su negocio. Cuando su irrupción no resultó como lo planeado y Tapper fue asesinado, Mara rescató a Karrde. Ellos abandonaron el planeta, se presentaron mutuamente, y Mara preguntó por un trabajo.

En los próximos cinco meses, Mara se convirtió en un miembro imprescindible del grupo de Karrde de contrabandistas y pilotos. Él no realizaba demasiadas preguntas a Mara sobre su pasado, aunque tal vez realmente lo deseaba, ya que sentía que Mara era dura en expresar sus sentimientos exteriormente. Mara le agradó el hecho de ser útil de nuevo, e incluso disfrutó de la compañía de Karrde, pero ella con frecuencia tenía por las noches pesadillas en las que el Emperador Palpatine regresaba, reprimiéndola por su falla.

Cuando Mara y Talon recibieron una señal de ayuda de un dañado X-Wing, la última persona de la que Mara esperaba encontrar era Luke Skywalker, tampoco esperaría salvar su vida en reiteradas ocasiones los siguientes meses, o incluso que él salvara la vida de ella. Mara y Talon fueron atraídos a la batalla contra las fuerzas del Gran Almirante Thrawn y el clon Jedi, Joruus C’Baoth. A pesar de que ella dejó en claro a todos que planeaba matar a Luke Skywalker, Mara gradualmente se convirtió en un recurso invaluable para la Nueva República.

Finalmente, Mara haría frente a su destino. Durante una misión que los llevó a Wayland para destruir los cilindros Spaarti de clonación del Emperador, Luke entrenó a Mara en sus dormidos talentos en la Fuerza. Joruus C’Baoth llamó a ambos, a Luke y a Mara hacia él, intentando volverlos hacia el Lado Oscuro. Cuando se volvió claro que no lo lograría con Luke, él creó su propio clon del joven héroe de la Alianza, llamándolo Luuke Skywalker. En la batalla que siguió a estos acontecimientos Mara mató al clon Luuke, y con la ayuda de Luke y Leia Organa Solo, ella derrotó a C’Baoth. Mara había hecho que la compulsión del Emperador la dirigiera, aunque finalmente se sentía libre de ello.

De regreso en el planeta base de la Nueva República, Coruscant, Luke dio a Mara el sable de luz que él había perdido en Bespin, el sable de luz de su padre, e insistió que ella se uniese a la Nueva República. A pesar de que ella vio su futuro con ellos, tenía otras tareas en las que encargarse.

Luego de la Batalla de Bilgringi, Talon Karrde y los contrabandistas que había agrupado decidieron formalizar y solidificar su apoyo a la Nueva República. Ellos formaron una agrupación en la cual, durante los siguientes dos años, se convertiría en la Alianza de los Contrabandistas. Karrde decidió retirarse, volcando la administración de sus operaciones completamente a Mara Jade.

Cuando Luke abrió una academia Jedi en la luna de Yavin Cuatro, Mara visitó el establecimiento por unos días. A pesar de que ella sabía que Luke tenía mucho que enseñarle, y considerado permanecer como un estudiante, ella debía continuar sus negocios con la Alianza de Contrabandistas, y ayudar a defender a la Galaxia que se encontraba bajo el ataque de la Almirante Daala y su flota.

Siguiendo una peligrosa misión con Han Solo y Lando Carlrissian, para liberar la Instalación Correccional Imperial en Kessel, Mara piloteó el Halcón Millenium cuando este se opuso al prototipo de la Estrella de la Muerte en el cúmulo de hoyos negros conocido como el Maw.

Luego de ello, un victorioso y muy rico Lando Calrissian comenzó a trabajar en la reapertura de las minas de especia en Kessel. Él conversó con Mara el hecho de unirse a su Alianza de Contrabandistas para distribuir la costosa especia. Lando también poseía otros planes para Mara, pero ella rechazó sus intentos románticos, aunque solo al comienzo.

Tres años después de la derrota de las fuerzas de Daala, Mara ayudó a Leia a conseguir información para rescatar a sus hijos, secuestrados por un Jedi Oscuro alumno de Vader y también a resolver la crisis coreliana causada por el primo de Han, Thrackan Sal-Solo. Su crédito y, sobre todo, sus consejos fueron de invaluable ayuda en cada bache que la Nueva República encontró en su camino... un largo camino también para Mara, que había comenzado como una de las peores enemigas de los rebeldes.

 

Vuelve a la página de Personajes del Imperio Vuelve a la página principal de Fuerza Imperial Vuelve al comienzo de esta página
© COPYRIGHT 2005 FUERZA IMPERIAL. CREADO POR RODRIGO PALACIO