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Altura: 1,5 metros
Rango: Princesa de Alderaan, Jefa de Estado de la Nueva República, Jedi
Afiliación: Alianza Rebelde
Clasificación: Humano
Arma personal: Pistola Blaster, Sable de Luz
Planeta hogar: Alderaan
Primera aparición: Una Nueva Esperanza
(Episodio IV)

 

na vez una valuarte del Senado Imperial, la Princesa Leia Organa de Alderaan se convertiría en muchas otras cosas a medida que su vida progresaría: consejera, diplomática, líder, madre, esposa, y Jedi en entrenamiento. A lo largo de su camino, las tragedias de su oculto pasado florecerían en triunfos de su futuro. Luego de que las Guerras Clonas ocurrieron, el Caballero Jedi Obi-Wan Kenobi arribó al hogar de su viejo amigo, el Virrey de Alderaan, Bail Organa. El estudiante Jedi de Kenobi, un excelente joven piloto llamado Anakin Skywalker, había sido seducido por el Lado Oscuro de la Fuerza y se había convertido en el Señor Oscuro del Sith, Darth Vader. Kenobi llevó consigo a la esposa de Skywalker y sus recién nacidos gemelos, Luke y Leia. Bail protegió a la mujer y a su hija en la Casa Real mientras que Obi-Wan llevó al infante Luke a Tatooine para ser criado por el hermano de Kenobi, Owen Lars.

Leia fue adoptada en la familia de Bail y se convirtió en una princesa. Ella vivió en la Casa Real en la ciudad capital de Aldera, donde el ambiente era pacífico y sereno; las armas y la violencia habían sido prohibidas.

Leia tiene pocas memorias de su madre, pero ella creció con grupo de tías protectoras y con la compañía de una compañera de juegos llamada Winter. Mientras que Leia era ruda en su personalidad, y Winter era calma y hermosa, la gente con frecuencia pensaba que Winter era la princesa, lo cual divertía mucho a las dos niñas.

Observando a su padre trabajar como senador en la Antigua República, Leia aprendió los principios de la justicia y el honor. Ella pronto se convertiría en la más joven senadora de la historia de la galaxia, incluso cuando el Emperador Palpatine hizo su ascensión al poder. Detrás de las escenas, Bail se encontraba trabajando con Mon Mothma y Garm Bel Iblis para formalizar una Alianza Rebelde contra el Emperador. Mientras tanto, en el Senado Imperial, Leia se convertía en la voz del disentimiento, constantemente retando a las nuevas políticas Imperiales de Palpatine.

A pesar de que Bail se oponía, Leia utilizaba su estatus como una senadora para ayudar a la creciente Rebelión. Ella regularmente transportaba alimentos y suministros médicos, entregaba fondos, y reclutaba nuevos miembros para la Alianza. En el planeta Ralltiir, ella tuvo un roce cercano cuando el señor Imperial Tion y Darth Vader casi la capturan junto con un espía Rebelde. El hombre herido le informó de una terrorífica arma que el Imperio estaba construyendo: la estación de batalla Estrella de la Muerte.

Cuando los Rebeldes en Toprawa capturaron las lecturas técnicas de la Estrella de la Muerte, Leia abandonó el lugar con su nave consular, el Tantive IV, sacando los planos desde el espacio restringido. Pero el Destructor Estelar Imperial Devastador la desafió y ellos volaron hacia el hiperespacio, el Devatador le siguió.

El Tantive IV tenía una segunda misión que completar: Bail Organa le había dicho a Leia que encontrase a Obi-Wan Kenobi y regrese con él a Alderaan. Saliendo del hiperespacio cercano a Tatooine, el Devastador abrió fuego contra el Tantive IV. A pesar de que esta realizó un segundo intento desesperado de escape, la nave más pequeña fue capturada por un rayo tractor. Sabiendo que los Imperiales abordarían la nave, Leia rápidamente colocó la información robada dentro de un androide astromech llamado R2-D2, ordenándole que encuentre a Kenobi en los desiertos de Tatooine y le muestre un holomensaje que ella había grabado en el lugar. Momentos después Leia fue aturdida por los invasores stormtroopers, pero R2-D2 y su contraparte androide, C-3PO se alejaron en una cápsula de escape.

Darth Vader tomó a Leia prisionera personalmente. Su inmunidad diplomática no la podría ayudar ahora; no solo ella fue atrapada en un intento de ayudar a la Rebelión, sino también el Emperador había recién disuelto el Senado Imperial. A bordo del Destructor Estelar, Vader utilizó un androide de interrogación para encontrar la localización de la base principal Rebelde de Leia, aunque este método resultó ser poco efectivo. Incluso él utilizó sus propios poderes en la Fuerza, pero estos no resultaron, de manera que métodos más drásticos se necesitarían. Leia sintió realmente ser desafiada cuando el Gran Moff Tarkin amenazó con destruir su planeta hogar de Alderaan a menos que ella le dijera lo que ellos querían. Calladamente, ella admitió que la base Rebelde estaba en Dantooine.

Poco después, cuando Tarkin ordenó que Alderaan sea destruido de todas formas, Vader forzó a Leia a observar. Más tarde cuando Tarkin encontró que ella había mentido acerca de Dantooine, se ordenó que sea ejecutada. Al estar impactada por la destrucción de su planeta Leia casi no lo notó.

Cuando la puerta de su celda en el Bloque de Detención AA-23 se abrió, Leia se sorprendió al encontrar un stormtrooper de baja estatura observándola. Pronto ella descubriría que quien se encontraba allí era Luke Skywalker, con Ben Kenobi para rescatarla. Desafortunadamente, Kenobi se encontraba en otra parte, y el intento de rescate estaba siendo realizado por Luke, un irritante corelliano llamado Han Solo, y su gigante acompañante wookie llamado Chewbacca. De todas maneras, a pesar de las complicaciones surgidas el plan de rescate funcionó. Sin embargo, Kenobi había muerto por el sable de luz de Darth Vader, pero él permitió que esto ocurriese para que ellos pudiesen escapar en el Halcón Millenium de Solo.

Utilizando los planes aun almacenados en R2-D2, la Rebelión rápidamente movilizó un plan de ataque que, a pesar de la desventaja, destruyó la Estrella de la Muerte.

En una ceremonia especial, Leia presentó medallas a Han y Luke por su valentía en la batalla. Ella sonrió al corelliano, quien tuvo la audacia de guiñarle el ojo en frente de la totalidad de la congregación de la Alianza.

Leia había ahora sido expuesta como un miembro de la Alianza Rebelde, de manera que ella trabajó como diplomática para que nuevos mundos se uniesen a la Alianza. Pero en camino a uno de sus primeras misiones diplomáticas, Leia se vio forzada a realizar un aterrizaje no planeado en el planeta jungla de Mimban. Con Luke, Artoo, y Treepio, entablaron la búsqueda de los cristales Kaiburr los cuales tenían poderes de la Fuerza, en el Templo de Pomojema.

En el templo, Leia hizo frente a la fuente de sus pesadillas: Darth Vader, quien había llegado al planeta con los mismos propósitos de obtener los cristales. Luke fue atrapado por una roca cayendo, de manera que Leia utilizó torpemente su sable de luz para ayudarse a defenderse a sí misma de Vader. Sin haber sido entrenada y sin disciplina, Leia fue herida de manera severa por el Señor Oscuro antes de que Luke finalmente se liberara y se encargara de Vader haciendo que este caiga en un pozo. Él utilizó el poder de los cristales para sanar las heridas de Leia.

Durante los siguientes tres años, Leia se convertiría en una importante fuerza de liderazgo en la Alianza Rebelde. Con Alderaan destruido, ella tomaría a Luke, Han y Chewbacca como su nueva familia. Leia estaba algo confundida por sus sentimientos a Luke y Han. Tan dificultoso y grosero como Han podría ser, él inició un fuego dentro de ella. Ella también poseía fuertes sentimientos por Luke, pero ellos no eran románticos, algo más había allí, alguna conexión que ella era incapaz de entender.

Cuando la Alianza trasladó sus cuarteles generales hacia el gélido planeta de Hoth. Leia fue con ellos. Han la acompañó creciendo su relación más fuertemente. Tan pronto como ello, el Imperio los había encontrado, y la base tendría que ser evacuada.

Leia hubiese encontrado el problemático intento de escape de Han divertido si su vida no hubiese estado en riesgo. A pesar de ellos, Han logró llevarlos lejos de los Imperiales, incluso sí esto le llevaría más cerca de ella en el proceso. Acorralándola cuando ella realizaba algunas reparaciones del Halcón Millenium, Han se acercó a ella. Protestando de que él era un canalla, Leia tuvo que hacer frente a la respuesta de que ella le agradaban los canallas. Ellos se hubiesen besado, cuando Treepio interrumpió. El momento se había ido, pero los sentimientos no.

Poco después, ellos aterrizaron en la Ciudad de las Nubes en Bespin, donde un viejo amigo de Han, Lando Calrissian, coqueteó con Leia. Desafortunadamente, él también los traicionó llevándolos a Darth Vader. Leia finalmente admitió que ella amaba a Han cuando este se le forzó a entrar a la cámara de carbonita. Sus últimas palabras a ella fueron “lo se.”

El cuerpo de Han congelado en un bloque de carbonita fue entregado al cazador de recompensas Boba Fett para ser llevado a Jabba el Hutt. Más allá del cambio de opinión de Lando Calrissian y rescate a Leia, Chewie, y Threepio de manos de los Imperiales, era demasiado tarde para rescatar a Han. Escapando de la Ciudad de las Nubes a bordo del Halcón Millenium, Leia sintió una familiar presencia en su mente: Luke. Lando y Chewie regresaron, utilizando la conexión de Luke con la mente de Leia para guiarles debajo de la Ciudad de las Nubes, allí ellos rescataron a Luke y regresaron junto con la flota Rebelde.

Leia, Lando, Chewie, y Luke, todos fueron en varias misiones para apoyar a la Alianza y encontrar información que los ayudaría a montar su rescate de Han Solo. Cada uno de ellos se infiltraron en el palacio de Jabba el Hutt en el desierto de Tatooine. Leia ganó la entrada mientras se encontraba oculta tras la mascara de un cazador de recompensas llamado Boushh, quien estaba llevando a Chewbacca como recompensa a Jabba.

Leia liberó a Han de su prisión de carbonita, pero su identidad fue descubierta y ella tuvo que soportar la humillación de ser la esclava de Jabba por un tiempo. Leia obtuvo venganza de esos maltratos durante el escape de Luke, estrangulando al señor del crimen con la propia cadena que la mantenía cautiva.

Regresando a la Alianza, Leia se involucró en los planes para destruir la Segunda Estrella de la Muerte. Ella se sorprendió al encontrar que Han Solo había aceptado el rango de general en las Fuerzas de la Alianza, y se ofreció como voluntaria para acompañarle en su equipo de asalto. Ellos viajaron a la luna bosque de Endor, donde las habilidades en la diplomacia de Leia le ayudaron a ganar el favor de los ewoks que vivían en los bosques. Con su ayuda, los Rebeldes fueron capaces de destruir el generador del campo de fuerza que protegía a la Estrella de la Muerte que se encontraba en la órbita, permitiéndoles a los cazas Rebeldes destruirla.

En Endor, Leia encontró que ella estaba completamente enamorada de Han, también algo que cambiaría radicalmente su futuro: ella y Luke eran los gemelos hijos de Anakin Skywalker, el hombre que ella conocía como Darth Vader. Leia también tenía el poder y potencial para convertirse en un Caballero Jedi, pero entendió, sin embargo, que como una embajadora de la paz, ella sería más importante de lo que sería como un Jedi.

El día después de la Batalla de Endor, la Nueva República recibió una llamada de ayuda desde Bakura, un planeta cuya exportación principal eran los repulsores de elevación. Leia acompañó a un equipo de asalto al planeta, el cual se encontraba peleando con la fuerza invasora de los Ssi-ruuk, y ganaron una permanente tregua con los bakurianos, quienes se habían unido a la Alianza tan pronto como los Ssi-ruuk fueron derrotados.

La tregua no fue la parte más importante del viaje para la salud mental de Leia; el espíritu de Anakin Skywalker apareció ante ella en su cuarto en Bakura. El hombre que una vez había sido Darth Vader le pedía su perdón, tratando de alejar la ira de ella. “La ira es el Lado Oscuro” él le advirtió, agregando “No pido la absolución, solo tu perdón.” Pero Leia se negó a perdonar al hombre que la había torturado, ayudado a destruir su mundo, y quien había congelado a Han en carbonita.

Eventualmente, en el calor de la batalla de Bakura, ella perdonaría al fin a su padre. Incluso sí ella nunca le hubiese perdonado, cada planeta que ella tomaba del Imperio ayudaría a tranquilizar el dolor de sus recuerdos.

La misión en Bakura fue un éxito, y a Leia se le asignaron cada vez más misiones como embajadora a los planetas de la Galaxia que habían estado bajo el dominio Imperial. Leia utilizaba todas sus habilidades en la diplomacia, en ocasiones asistida por C-3PO, para mantener cualquier hostilidad en un nivel bajo. Ella, y los otros miembros del Concejo Provisorio sabían cuan frágil y tenue era el balance del poder.

Por un corto período de tiempo, Mothma estableció un equipo de asalto privado con los héroes más carismáticos de la Alianza. Llamado la Red de Inteligencia Interplanetaria del Senado o SPIN el equipo consistía de Leia, Luke, Han, Chewie, Lando, R2-D2 y C-3PO. Cuando el padre de Jabba, Zorba el Hutt hizo de Leia una recompensa por haber matado a su hijo, el equipo de asalto SPIN ayudó a rescatarla. Mon Mothma eventualmente disolvió el grupo especial ya que misiones de mayor importancia tomaban lugar.

El Alto Concejo de la Alianza finalmente convocó una Convención Constitucional para establecer una segunda República Galáctica, y un gobierno provisorio fue creado. Este Concejo Provisorio incluía a la Canciller en Jefe Mon Mothma, el Comandante en Jefe Ackbar, el Consejero bothan Borsk Fey’lya, la Consejera Leia Organa, y otros. Mon Mothma vio su tarea como “convertir a la Nueva República en hechos así como también su nombre.”

Un grupo más pequeño, el Concejo Interno, consistía solo de Mothma, Ackbar, Fey’lya y Leia. Mientras que el Concejo Provisorio estaba intentando lidiar con sus propios forcejeos políticos y disputas, la guerra contra el Imperio continuaba en los extremos de la Galaxia, y en ocasiones en el corazón de esta. El Concejo Interno ayudó a hacer las inmediatas, decisiones que se presentaban día tras día en la Nueva República.

Eventualmente, el Concejo de la Nueva República decidió mover sus cuarteles generales a la Ciudad Imperial en Coruscant, una vez el trono del Emperador Palpatine. Allí Leia y Han finalmente habían reconciliado sus sentimientos hacia el otro cuando el Príncipe Isolder de Hapes arribó a Coruscant, trayendo consigo regalos de los sesenta y tres mundos que pertenecían al grupo de Hapes. El enérgico príncipe pregunto por la mano de Leia para el matrimonio, y ella consideró la propuesta; una temprana visita a Hapes le había recordado mucho a Alderaan, y Isolder era estable y carismático.

Por supuesto, Han no se rendiría sin pelear, y él raptó a Leia y la llevó a Dathomir, un planeta que había ganado en un juego de cartas. Pero los planes de Han siempre han tomado vueltas inesperadas. Su insinuación romántica fue interrumpida por una guerra entre dos clanes de las Hermanas de la Noche, quienes eran poseedoras de la Fuerza. Sin embargo, al tiempo cuando Luke e Isolder se unieron a la batalla y ayudado a ganarla, Leia había decidido que se quedaría junto a aquel canalla contrabandista. Han y Leia contrajeron matrimonio seis meses después, en el Salón Blanco de la Ciudad Imperial.

Uno de los problemas emergentes que tuvo que enfrentar el Concejo fue la aparición del Gran Almirante Thrawn y su flota. Embarazada de gemelos, Leia intentó ayudar de la mejor manera que pudo. Leia fue la artífice de que los nogri abandonasen el servicio que realizaban al Imperio y que ayudasen a la Nueva República, y en invitar a Garm Bel Iblis y sus fuerzas a que se unan a la Alianza. Ella también ayudó a Luke y Mara Jade a destruir al clon Jedi Joruus C’Baoth.

En la niebla de las batallas, Leia dio a luz a sus gemelos, Jacen y Jaina Solo. Mientras se encargaba de sus docenas de reuniones en el Concejo y sus tareas al cuidado de sus hijos, Leia intentó entrenarse en los poderes Jedi con Luke. Ella tenía poco tiempo para entrenarse, pero afortunadamente tenía a sus niños bajo el cuidado de Winter.

Luego de sobrevivir a las Fuerzas del Imperio que expulsaron a la Nueva República de Coruscant, Winter llevó a los gemelos a Nueva Alderaan, desde allí ellos estarían protegidos de los Imperiales y las fuerzas del Lado Oscuro. La Nueva República fue así, que estableció su temporáneo cuartel general en la quinta luna de Da Soocha en el sistema Cyax.

Embarazada de nuevo, Leia tuvo que lidiar con el clon del Emperador, y su aparente corrupción de Luke. En el camino a ayudar a su hermano, Leia y Han visitaron Nar Shaddaa, donde Leia fue reconocida como un Jedi por Vima-Da-Boda y se le otorgó un antiguo sable de luz.

El clon intentó corromper a Leia también, conociendo sus poderes en la Fuerza y aquellos de sus hijos. Su voluntad era más fuerte, y ella escapó llevando consigo el Holocron Jedi de Palpatine. Más tarde, ella regresó al lado de Luke, y se unió a su voluntad par derrotar al clon del Emperador.

Poco después, en Nueva Alderaan ella ayudó a defender a sus niños de otro ataque de los partidarios del Lado Oscuro antes de regresar a la base temporaria de la República en la ciudad espacial flotante que se encontraba abandonada llamada Nespis VIII. Ellos arribaron justo a tiempo, Leia dio a luz a un niño, los orgullosos padres lo llamarían Anakin Solo, en honor a su abuelo que fue una vez un gran Jedi.

Durante los meses que siguieron, la Alianza recuperó la Ciudad Imperial en Coruscant, y el Concejo de la Nueva República reasumió sus intentos de reestructurar un gobierno galáctico. Han y Leia permitieron que Winter llevase a sus tres hijos al oculto planeta de Anoth, para ser protegidos.

A medida que el tiempo progresó, Leia aceptó cada vez más responsabilidades en el gobierno provisorio. Ella permaneció como la voz de la razón, con frecuencia brindando su apoyo a Mon Monthma y Ackbar sobre otros. Luke eventualmente se trasladó a Yavin 4 para construir una nueva Academia Jedi, mientras que su hermana se convirtió en un ministro de estado, el cargo diplomático más importante en la Nueva República.

En el siguiente año, Leia enfrentó varios problemas. Mon Mothma estaba muriendo lentamente de una enfermedad misteriosa y así ganó cada ve más tareas. Mientras que Anakin se encontraba con Winter en Anoth, los gemelos fueron regresados a Coruscant para vivir con sus padres... excepto que Han se encontraba perdido en una misión diplomática a Kessel.

Más desastres continuaron. Leia y Ackbar viajaron a Vortex para una importante reunión diplomática; el mon calamari finalizó en impactar su caza B-Wing en la cristalina Catedral de los Vientos de Vors. Deshonrado, él se resignó. Sin Mothma o Ackbar, Leia era la única voz de razón cuando la Almirante Daala y sus fuerzas emergieron del cúmulo de hoyos negros conocido como el Maw. Como sí los hechos no fueran lo suficientemente desafortunados, Luke se encontraba enfermo en Yavin 4, su espíritu se había ido de su cuerpo.
Los hechos comenzaron a tomar forma cuando Leia comenzó a unir los elementos problemáticos de la Galaxia. Ella ayudó a limpiar la acusación hacia Ackbar de los incidentes ocurridos en Vortex, y arribó con él en Anoth a tiempo para ayudar a salvar a su hijo de las fuerzas invasoras Imperiales. Ella se encontraba con los entrenados de Luke cuando juntos, utilizaron sus poderes en la Fuerza para destruir el espíritu del Señor Oscuro del Sith Exar Kun. Finalmente, ella llevó al iniciado Jedi Cilghal a Coruscant, donde fue capaz de curar a Mon Mothma.

Pero Mon Mothma ya había expresado su resignación en el Concejo, y había elegido a Leia como su reemplazo como Jefe de Estado. Incluso como líder de la República, Leia se rehusaba a comprometer su tiempo con su familia.

En una visita diplomática a los Castillos de Muntro Codur se convirtió en un caos cuando el Jedi Oscuro Hethrir raptó a Jacen, Jaina y Anakin. Leia ayudó a rescatar a sus niños con la ayuda de Chewbacca, R2-D2, y Rillao quien era un ex compañero de Hethrir.

Veintitrés años después de que ella había lanzado una misión para encontrar al Jedi Obi-Wan Kenobi, Leia sumó a sus propios niños en la Academia Jedi de Luke Skywalker. Hasta que la galaxia se encuentre unida, y bajo el liderazgo de la Nueva República y la protección de los renacidos Caballeros Jedi, la Princesa Leia Organa Solo continuará siendo una líder, madre, y Jedi. Sus padres, ambos, estarían orgullosos.

 

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