Personajes ordenados por su aparición Personajes ordenados alfabeticamente Personajes ordenados por el marco temporal Personajes ordenados por su alineamiento Personajes ordenados de acuerdo a...

 

 
   
   
  ALTURA: 1,83 METROS
 

rango: CAPITAN Y JEFE DE LA SEGURIDAD DE NABOO

 

AFILIACION: NABOO

  CLASIFICACION: HUMANO
  Arma PERSONAL: BLASTER de seguridad s-5 con pistola de ascenso
  PLANETA HOGAR: naboo
PRIMERA APARICION: STAR WARS EPISODIO i: la amenaza fantasma

 

l Capitán Panaka, a cargo de la Fuerza Real de Seguridad de Naboo, es muy conocido entre su gente como “los ojos más rápidos de Naboo” y durante el periodo posterior a la gran batalla que sucedió en aquel pequeño planeta entre los Naboo y los Gungans frente a la Federación de Comercio, se encontró cara a cara con el Capitán Tarpals, rodeado por un contingente de oficiales suyos. “¿Tusa il gran ojos más rápidos de Naboo?” el orgulloso gungan le preguntó con una mirada fría, pero a la vez orgullosa tras la victoria. El gungan apostaría todo a que esa reputación le pertenecía a él por lo que no se dejaría superar ante su propio ejercito. Los testigos cuentan que en aquel campo de batalla, entre los tanques desactivados y los droides de batalla de la Federación, el gungan le retó a una suerte de competencia de puntería, pero el popular titulo de “los ojos mas rápidos de Naboo” quedaron en manos de quien fue siempre su poseedor, el Capitan Panaka, también de allí mismo nació una gran amistad entre los dos.

Esta anécdota surgió en aquel campo de batalla, pero creció en importancia debido al ya conocido desprecio de Panaka por los gungans. Como muchos en Naboo, Panaka creció creyendo que los nativos anfibios eran seres bárbaros e inadaptados. En su carrera como oficial de seguridad, los pocos gungans que se toparon en su camino eran criminales desterrados de sus comunidades acuáticas, y esto a su vez, ayudaba a fortalecer el estereotipo que Panaka tenia de esas criaturas. Cuando la Reina Amidala partió de Naboo, Panaka se opuso a llevar a un gungan llamado Jar Jar Binks, estaba seguro que solo les traería problemas, y en cierto modo así fue, pero Jar Jar trajo también la ayuda militar del Gran Ejercito Gungan que tanto necesitaban, y la valentía del ejercito gungan en plena batalla abrió los ojos de Panaka por completo, quienes eran una vez una cultura desconocida y eran tratados como potencial amenaza para la Reina probaron ser importantes aliados en vez de ello.

Panaka nació en Naboo, pero tuvo una larga educación fuera de ese pequeño planeta en una serie de escuelas especializadas en el combate cuerpo a cuerpo y el análisis de potenciales amenazas. Sus instructores le llenaron de conocimiento y sabiduría, desde aquello relacionado a la política hasta el mantenimiento de vehículos. Para ganar experiencia en el combate, Panaka se unió a las Fuerza de Tareas Especiales de la Republica y allí combatió en muchas ocasiones frente a piratas y otros criminales del sector. Al regresar a Naboo, Panaka se enlistó en la Fuerza Real de Seguridad. Su educación, así como su experiencia en combate le hacían estar un paso mas adelante que sus compañeros oficiales, muchos de los cuales nunca habían dejado Naboo.

Mientras realizaba una misión fuera de su planeta, la hermana mayor de Panaka, una oficial en la Guardia del Palacio, murió por accidente en un ejercicio de simulacro. A partir de ese momento Panaka tuvo que cargar con el dolor de aquella perdida, y prometió dedicarse de lleno a su trabajo y servicio al Rey Veruna, quien en ese entonces gobernaba Naboo. A pesar de que intentó establecer una amistad con él, para Panaka, una persona que ve a su trabajo como la suma de su carácter, los intereses externos solo provocaban distracciones indeseables. Frustrado con la incapacidad de tratar con sus compañeros oficiales, Panaka prefirió ganarse su respeto en vez de ello.

Al pasar los años y las misiones, el en ese entonces Teniente Panaka sirvió con distinción bajo las ordenes del Capitán Magneta, el encargado de la Fuerza Real de Seguridad y se le encomendó servir junto a mujeres, como la Sargento Bialy, pero en su mente su trabajo y su posición se anteponían ante cualquier necesidad de socializar. Panaka siempre pensó en como mejorar los procedimientos de seguridad de las fuerzas a las que pertenecía e inventó un cable que al ser lanzado de un blaster, con un gancho permitía escalar paredes de acuerdo a las demandas de las misiones a las que acudía.

En una misión que le fue encomendada de supervisar el retiro de un monstruo sando aqua de las costas de Naboo, Panaka descubrió un pasadizo debajo del agua lleno de cuerpos en estado de descomposición. Tanto el Rey Veruna como el Senador Palpatine parecían tener alguna conexión con el pasadizo secreto, a pesar de ello el Capitán Magneta ordenó que se “limpie” el área con torpedos de protones antes de que Panaka pudiese examinar la evidencia. Seis años antes de la Batalla de Naboo, el Rey Veruna abdicó el trono al encontrarse en medio de un escándalo de corrupción fuera del planeta que lo involucraba directamente, poco después el Capitán Magneta falló al impedir la misteriosa muerte del mismo Veruna y resignó su puesto como jefe de la seguridad de Naboo. Panaka tomó su lugar y se convirtió en el responsable de la seguridad de la recientemente electa Reina Amidala, de tan solo 14 años de edad. Tratando de seguir con la innovación en el campo de seguridad, Panaka le sugirió a la reina que empleara un señuelo para ocultar su identidad y que se entrenará en la defensa personal. Panaka también intentó incrementar las defensas del planeta pero el Consejo del Palacio se lo impidió al votar en contra. Panaka no solo tenía como responsabilidad la seguridad de la Reina, sino que también estaba a su cargo todas las Fuerzas de Seguridad que incluían al Cuerpo de Oficiales de Seguridad, los Guardias de Seguridad del Palacio y el Cuerpo de Pilotos de Cazas Estelares. En cualquier otro planeta Panaka muy probablemente hubiese sobrepasado el rango de general desde hace tiempo, pero las fuerzas de seguridad de Naboo eran tan pequeñas que Panaka poseía el mayor rango que se le podía otorgar a alguien a cargo de la guardia personal del rey o reina de Naboo.

La mayoría de las veces los oficiales de Naboo se quejaban, comentando que su jefe era una persona sin sentido del humor, sí bien esto era cierto, Panaka dedicaba todo su esfuerzo a entrenar en las técnicas de batalla lo mejor posible a un grupo de oficiales, que de hecho, constaban de voluntarios sin experiencia en el combate.

Poco tiempo después, la casi rutinaria vida de Panaka como jefe de seguridad de Naboo cambió casi por completo cuando un sorpresivo bloqueo de la Federación de Comercio puso en jaque a la gente del pequeño planeta, así como a su joven gobernante, la Reina Amidala. Como jefe de la seguridad de Naboo, y protector personal de la Reina, Panaka debía demostrar su amplia experiencia mas que nunca en ese potencial conflicto que ponía en peligro latente la vida de Amidala. La aparición más tarde de un Maestro Jedi junto con su joven aprendiz, traería la inesperada noticia de que la Federación tenía otras intencionas además de bloquear las rutas comerciales de Naboo. El bloqueo del planeta más tarde se convertiría en una destructiva y a la vez inesperada invasión. Panaka estaba seguro que el pequeño grupo de voluntarios que formaban parte de la seguridad de su planeta no podrían hacerle frente al extenso ejercito de la avariciosa Federación de Comercio que contaba con decenas de miles de droides de batalla y vehículos brindados, es así, que siguiendo el sistema de protección que el mismo Panaka había diseñado, la joven reina se hizo pasar como Padmé, una de sus acompañantes y decidió abandonar momentáneamente el planeta para presentarse ante el Senado de Rotunda, en Coruscant la capital de la República, y promulgar una rápida decisión que termine con el sufrimiento de su pueblo. Las enormes naves de control de la Federación fueron un duro rival para la nave de la Reina, que a pesar de poseer un sistema de blindaje altamente potente, no poseía armamento alguno, y su breve paso por el imponente bloqueo terminó con la avería de su sistema de hiperimpulsion. El Capitán Panaka anteponía la seguridad ante cualquier otra cosa, y a pesar de que podía recibir ordenes de otras personas, no dudaba en pronunciarse si estas eran absurdas, y fue así como reaccionó ante la decisión del Jedi de dirigirse a Tatooine, un planeta del borde exterior de la galaxia sin control por parte de la Republica, controlado por los hutts. Panaka sabía muy bien la sutil forma de los gansters en la que trataban a los invitados por lo que se opuso rotundamente ya que pondría en peligro a la Reina Amidala. Los Jedi ciertamente no le agradaban, pero estaban en lo cierto al decir que la Federación no los buscaría en aquel planeta sin ley, donde buscarían un reemplazo para su hiperimpulsor y seguirían su camino a Coruscant. Como si eso fuera poco para Panaka, la Reina bajo la identidad de una de sus acompañantes, decidió ir junto a Qui-Gon Jinn y a un gungan para conocer aquel planeta, Panaka había recibido una orden de la Reina que entraba en conflicto directo con su deber: el protegerla a todo costo, pero como lo habían instruido debía estar preparado para lo peor, sin embargo, la Reina había sido entrenada y de cierta forma sabia cuidarse sola. Eso resulto ser cierto, cuando Amidala regresó lista para partir hacia Coruscant, un gran sentido de alivio recorrió el cuerpo de Panaka, sin embargo, esto cambió bruscamente ya que al regresar a su planeta la devastación y la destrucción se había apoderado de su pueblo y la Federación de Comercio del Palacio de Theed. Aunque él nunca pueda admitirlo, durante el asalto final para liberar Naboo de las manos de la Federación de Comercio, Panaka se sintió muy satisfecho. De cierta forma estaba haciendo algo para lo que había sido entrenado, para lo que era bueno. Detener al Virrey Nute Gunray y recapturar el Palacio fue una dulce victoria para Panaka. Terminada la Batalla de Naboo, Panaka siguió sirviendo como jefe de la seguridad personal de la Reina Amidala a lo largo de su mandato y luego sirvió como protector personal de la subsiguiente Reina Jamillia como jefe de los Guardias de Seguridad. El Capitán Typho, el sobrino de Panaka, y un joven que al igual que él estaba bien entrenado y era tenaz, tomó el mando así como las responsabilidades que significaban ser el protector de la Senadora Padmé Amidala posteriormente. Panaka había dejado las fuerzas por las que había dejado su vida, y las que había influenciado tan drásticamente.

  

Originalmente la idea era que el Capitán Panaka continuara como protector, en este caso de la Senadora Amidala en el Episodio II, sin embargo, Hugh Quarshie el actor nacido en Ghana que lo interpretó en La Amenaza Fantasma rechazó el ofrecimiento de participar en el Episodio II y así se creó el personaje del Capitán Panaka, quien sería entonces además de su sucesor, el sobrino de Panaka. En una entrevista Quarshie se refirió directamente a esto diciendo: "George hace una dirección mínima, pienso que él debe creer que 'contrato buenos actores y los dejo actuar por sí solos' "


 
   


© COPYRIGHT 1999-2005 FUERZA IMPERIAL. CREADO POR RODRIGO PALACIO